:: Estudios Bíblicos

¡Adoremos a Dios!

Principios básicos de la adoración cristiana

Lección para alumnos/as

por Pablo A. Jiménez

Bosquejo:

I. La experiencia de la adoración

II. Definiciones básicas

III. Características básicas de la adoración en la ICDC

IV. Partes principales de un orden de adoración

V. Hacia una adoración integral

 

I. La experiencia de la adoración

La Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, presentadistintas experiencias de adoración. Veamos, por ejemplo, dos de estas experiencias:

  • Éxodo 3:1-6: En esta porción bíblica se presenta una experiencia de adoración muy particular. ¿Cómo la describiría?
  • Hechos 2:44-47: Este hermoso pasaje del Nuevo Testamento presenta una experiencia de adoración muy distinta. ¿Cómo la caracterizaría?

En Éxodo encontramos el relato de un encuentro sobrenatural con Dios. El texto nos presenta una experiencia íntima y personal. Por su parte, en Hechos encontramos una experiencia distinta. Aquí no hay elementos sobrenaturales. La adoración se da en el contexto de la vida diaria en comunidad; en el amor mutuo, el compañerismo cristiano, en la solidaridad con el necesitado, en las casas y en el templo, en la alabanza y en el partimiento del pan.

Para usted, ¿cuál de estas experiencias se acerca más a su propia experiencia cristiana?

II. Definiciones básicas

En este punto sería conveniente hacer un alto para definir lo que es la adoración, estableciendo las diferencias adecuadas entre lo que es la adoración y lo que es la liturgia.

  • La adoración: La adoración se refiere al acto de reverenciar y honrar a Dios. En particular, la adoración se da en el contexto del culto cristiano donde la comunidad de fe se reúne como cuerpo para adorar a Dios. Es importante notar que la adoración se da en respuesta a la iniciativa divina. Es decir, Dios es quien siempre da el primer paso para acercarse a nosotros; En la persona de Cristo, Dios viene a nuestro encuentro. Por medio de la adoración, respondemos con gozo a la presencia de Dios.
  • La liturgia: Originalmente, la palabra liturgia se refería a la obra o el servicio del pueblo. Con el tiempo, el término vino a designar el orden y las actividades del culto cristiano. En resumen, la liturgia es la realización de la obra salvífica de Dios, actualizada en los símbolos y signos del culto cristiano.

III. Características básicas de la adoración en la ICDC

La adoración en la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) se caracteriza por distintos elementos. Entre estos podemos mencionar:

  • La participación del laicado: Contrario a otras denominaciones donde el sacerdote o el ministro es quien dirige el servicio de adoración, predica y preside la mesa en el momento de repartir los elementos de la comunión, en la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) el laicado participa en todas las áreas de la adoración a Dios. Así la adoración en la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) es verdaderamente una adoración comunitaria.
  • La centralidad de la Cena del Señor: Para los Discípulos la Cena del Señor es el momento central de la adoración comunitaria. En la Cena es Dios mismo quien nos convoca y nos llama a participar. Por esta razón, la Cena del Señor se ofrece semanalmente en la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo).

IV. Partes principales de un orden de adoración

Un orden de adoración debe tener, por lo menos, los siguientes elementos:

  • Alabanza: El orden de adoración debe comenzar con un momento de alabanza donde la comunidad de fe reconozca la grandeza y el amor de Dios.
  • Confesión de pecados: Cuando una persona reconoce la grandeza de Dios se da cuenta de su pequeñez. El momento de alabanza debe ser seguido por un momento de confesión donde el creyente pida perdón a Dios por todos sus pecados.
  • Dedicación: Después de confesar nuestros pecados podemos dedicar nuestras vidas, una vez más, a servir con alegría a Dios y a los demás. La experiencia de adoración debe despertar un sentido de compromiso con Dios en cada creyente.
  • Intercesión: No podemos servirle a Dios en el vacío. Por eso, el servicio a Dios nos lleva necesariamente a orar por toda la humanidad. El creyente debe vivir en constante oración por todas aquellas personas que viven a su alrededor. Esta sección puede colocarse también antes de la dedicación o junto a la consagración.
  • Proclamación de la Palabra: Al llegar a este punto en el servicio la congregación está lista para recibir la enseñanza de la Palabra de Dios por medio de la proclamación del Evangelio. Recordemos que la proclamación es mucho más que la predicación. El Estudio bíblico, las conferencias, los paneles, los dramas y las presentaciones musicales son otras formas de proclamación del evangelio.
  • Consagración: Es necesario que el creyente responda en manera efectiva al mensaje expuesto en el momento de proclamación. La respuesta lógica del creyente debe ser la consagración de su vida al servicio y a la adoración a Dios.
  • Cena del Señor: La Cena se coloca, por lo regular, como parte de nuestra respuesta comunitaria al mensaje del evangelio. Sin embargo, es común en nuestra experiencia como Discípulos de Cristo el colocar a veces el momento de la Cena antes de la Proclamación.
  • Despedida: El momento de la despedida es el punto donde se resume toda la experiencia de adoración.

Como podemos ver, la experiencia de la adoración es un momento de encuentro con Dios. En la adoración el creyente comprende la grandeza de Dios, confiesa sus pecados, dedica su vida a servir, intercede por los demás, escucha el mensaje del evangelio, toma la Cena y se consagra a Dios.

V. Hacia una adoración integral

No podemos terminar sin recordar que la adoración a Dios es mucho más que un rato de oración y alabanzas en el templo. La adoración a Dios es aún mucho más que nuestra piedad personal y nuestras devociones individuales.

Laadoración a Dios es, sobre todo, un estilo de vida donde el creyente comprende que todas sus acciones deben estar encaminadas a glorificar al Señor.

Así, el mundo mismo se convierte en un "templo" donde el creyente puede adorar al Señor. Podemos adorar a Dios en la casa, en la calle, en la escuela y en nuestro lugar de trabajo. Adoramos a Dios cuando hacemos el bien, cuando actuamos con justicia, cuando ayudamos a las personas necesitadas y cuando mostramos con nuestras acciones el amor de Dios.

Así, encontramos que la verdadera adoración a Dios es integral; es decir, la verdadera adoración ocurre cuando todo nuestro ser y todas nuestras acciones apuntan al amor de Dios como la meta de nuestra vida. Como dice el Apóstol:

Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Colosenses 3:17