:: Teoria Homiletica
Reseña
Bibliográfica
Abel
Aguilar. Homilética I: El arte de
predicar. Instituto de Educación
Teológica por Extensión. Miami:
Editorial Vida, 2000.
por
Pablo A. Jiménez
El
arte de predicar es un manual para estudios por
extensión o correspondencia. Aunque el
mismo no lo explicita, parece diseñado
para usarse con un libro de texto más completo.
Por el corte tradicional de la teoría homilética
que presenta, creo que el manual es compatible
con los libros de texto sobre predicación
más antiguos que hay disponibles en español,
tales como Tratado de Predicación, de John
A. Broadus, o El sermón eficaz, de James
Crane.
La
idea central del libro es que la predicación
es la presentación de la verdad evangélica
por medio de una persona. Esta definición
está tomada de Philip Brooks, aunque Aguilar
nunca lo indica. Desgraciadamente, Aguilar sólo
usa términos masculinos para referirse
tanto a las personas que predican como a la audiencia
que les escucha. Por eso, afirma que “el
mensaje siempre ha sido entregado a hombres por
medio de hombres.” Usar este tipo de lenguaje
excluyente hoy día es, sencillamente, inaceptable.
El
propósito del libro es servir como texto
en cursos básicos de predicación
al nivel de Instituto Bíblico. El aspecto
más positivo del libro es la metodología
que emplea. Las “lecciones” (término
que emplea en lugar de “capítulos”)
están divididas en cinco secciones llamadas
“temas”. Para cada tema, el autor
ofrece aproximadamente una página de material
seguida por preguntas y ejercicios. Los estudiantes
pueden hacer los ejercicios para determinar si
han comprendido el material. Cada lección
comienza indicando su bosquejo y sus objetivos
y termina con un repaso llamado “revisión
general”.
El
contenido del libro es deficiente. La teoría
homilética que presenta es antigua, basada
en el racionalismo inglés que ha dominó
la predicación protestante hasta el 1960.
El autor no demuestra conocer los avances recientes
en el campo de la teoría y la práctica
de la predicación. Su visión de
la historia de la predicación es simplista,
describiendo el período entre la Edad Media
como un período oscuro donde la Iglesia
olvidó su tarea misionera. Esta visión
es errónea, pues durante la llamada Edad
Media el cristianismo se extendió a varias
partes del mundo. Podríamos seguir señalando
otros defectos pero, para muestra, un botón
basta.
Creemos
que el libro no logra su objetivo. Apenas ayuda
al estudiantado a preparar debidamente un bosquejo
de sermón. Lo que sí debemos estudiar
es la metodología del manual. Si usáramos
una metodología similar con un contenido
más sólido podríamos desarrollar
cursos de predicación más amemos
y efectivos.