:: Estudios Bíblicos
Reseña
Bibliográfica
Pagán,
Samuel. Apocalipsis: Visión y Misión.
Editorial Caribe, Miami, 1993.
Por
Pablo A. Jiménez
(Esta
reseña fue publicada originalmente en la
revista Apuntes 14:2 (Primavera 1994):
62-63.)
El estudio del libro del Apocalipsis es vital,
tanto para la Iglesia hispana en particular como
para la sociedad contemporánea en general.
Esto es así por varias razones. En primer
lugar, los medios de comunicación masiva
usan la palabra "apocalíptico"
como sinónimo de "terrible y espantoso",
creando confusión y levantando temores
en la gente. Segundo, en el mundo evangélico
hispano predomina la interpretación del
Apocalipsis que Pagán llama "futurista,
dispensacionalista, o literalista" (pp. 38-39).
Esta sostiene que las visiones del libro deben
ser decodificadas para saber lo que sucederá
en los últimos días de la historia
humana. Los exponentes de esta escuela difieren
entre sí sobre la interpretación
de los diferentes símbolos. Esto abona
a la confusión de nuestro pueblo. Tercero,
el libro de Apocalipsis, de por sí, es
difícil de entender. Esto se debe mayormente
a que fue escrito en un tiempo de persecución
y angustia, forzando a la Iglesia naciente a expresar
su mensaje por medio de imágenes del Antiguo
Testamento. Imágenes que los fieles comprendían,
pero los perseguidores no ("El que tiene
oídos para oír, oiga").
Apocalipsis:
Visión y misión es una herramienta
excelente para el estudio del libro de la Revelación.
El Dr. Pagán ha escrito una presentación
sencilla, clara y concisa al último libro
de la Biblia. En la introducción plantea
varios asuntos metodológicos de importancia
y nos deja saber que el libro no sólo presentará
puntos exegéticos sino que también
explorará el mensaje del Apocalipsis para
la Iglesia de hoy. El primer capítulo habla
del desarrollo de la literatura apocalíptica
y nos prepara para el segundo, que bosqueja el
Apocalipsis, resume la historia de la interpretación
del libro y presenta la ideología romana
del culto al emperador como el problema principal
que enfrentaba la comunidad cristiana en Roma.
Esta parte introductoria se redondea en el tercer
capítulo, que explora el lenguaje apocalíptico.
En
este punto el libro cambia de tono. Una vez establecidos
los puntos introductorios, los capítulos
cuatro al seis exploran temas específicos,
tales como la Segunda venida de Cristo (cuatro),
el Juicio de Dios (cinco) y la Guerra santa y
la batalla del Armagedón (seis). Como todos
sabemos, la discusión de estos temas es
motivo de grandes debates en el mundo evangélico.
Sin embargo, Pagán sabe tratarlos con tacto,
sin perder altura académica.
El
capítulo final del libro se titula "Hacia
un ministerio apocalíptico". En el
mismo, Pagán nos llama a desenmascarar
"a las instituciones e individuos que asimilan,
afirman y propagan postulados y valores satánicos"
(p. 89); a desarrollar un ministerio que consuele
a las víctimas y proclame el juicio de
Dios a los victimarios; a incorporar "valores
y enseñanzas proféticas" (p.
92) en nuestro ministerio; y a afirmar la importancia
de la fidelidad a Dios. Sin duda alguna, éste
es el capítulo más importante del
libro.
En
términos generales, el contenido del libro
es excelente. Sin embargo, creo que quedaron algunos
temas en el tintero. Por ejemplo, Pagán
no habla sobre la controversia que se ha desarrollado
en torno al "el rapto" y al "arrebatamiento
de la iglesia". Cualquier Pastor sabe que
--aunque la Biblia no emplea la palabra "rapto"--
la mayor parte de los miembros de nuestras iglesias
entienden que esta es una doctrina bíblica
y que hay grandes debates en torno al tema. Del
mismo modo, Pagán sólo menciona
de pasada el origen del dispensacionalismo y no
explora las deficiencias de esta escuela de interpretación.
Sería muy beneficioso que en un futuro
cercano se trataran estos temas en un libro de
este calibre.
En
conclusión, el Dr. Samuel Pagán
ha producido un libro muy útil tanto para
el liderazgo laico de nuestras iglesias como para
los pastores y las pastoras que las nutren. Del
mismo modo, el libro sería un excelente
texto para cursos exegéticos tanto a nivel
de instituto bíblico como de seminario.