:: Sermones
Comunidad
Por
Pablo A. Jiménez
En
esta hora hablaremos acerca de la comunidad. Al
hablar de la comunidad no nos referiremos al pueblo,
al país o al lugar donde vivimos. Por el
contrario, hablaremos de la Iglesia como una comunidad;
como un grupo de personas unidas por la cruz de
Cristo que se reúnen para adorar a Dios
y servir a los demás en amor.
En
primer lugar, debemos decir que la comunidad cristiana
es creada por la Palabra de Dios. La Iglesia surge
cuando diversas personas responden a la predicación
del Evangelio y se unen para adorar a Dios. En
cierto sentido, la comunidad cristiana se forma
en base al testimonio de los escritores bíblicos
y se convierte en una comunidad de nuevos testigos
que continúan la tarea de la evangelización.
En
este punto pudiéramos preguntar, ¿cómo
es que la comunidad de fe puede llevar a cabo
su tarea evangelística? ¿Cómo
es que la Iglesia “habla” la palabra
divina? En fin, ¿cómo es que la
Iglesia da testimonio de Jesucristo?
La
respuesta más sencilla a esta pregunta
es que la Iglesia da testimonio por medio de la
predicación y la enseñanza. Es decir,
la Iglesia “habla” a través
de las palabras, habladas y escritas, que enuncian
sus miembros cuando predican, cuando ofrecen clase
de Escuela Bíblica, cuando conducen talleres,
conferencias, dinámicas y cualquier otra
actividad parecida en la Iglesia.
Pero
debemos tener claro que la Iglesia no habla sólo
con sus palabras. La mera existencia de una comunidad
cristiana en un lugar determinado es un testimonio
vivo del poder de Dios. El que un grupo se reúna
a adorar a Dios ya es un testimonio firme de la
misericordia divina.
Por
otro lado, la comunidad de fe da testimonio de
Jesucristo al servir al prójimo. Cuando
la Iglesia sirve a los necesitados, los incapacitados
y los débiles, está “hablando”
elocuentemente; también está dando
testimonio de Jesucristo.
En
segundo lugar, encontramos que la misma Palabra
que crea la comunidad, la confronta y la desafía.
La Palabra de Dios siempre le está preguntando
a la Iglesia si su testimonio es verdadero, si
está mostrando el amor de Dios en forma
clara, si está proclamando el mensaje del
Evangelio en forma sencilla y pura.
Pero
debemos tener claro que, si nosotros formamos
parte de la comunidad cristiana, ese reto, esa
confrontación que hace la Palabra de Dios
es también para nosotros al nivel individual.
En esta hora Dios nos pregunta si estamos siendo
una comunidad de testigos; una comunidad viva,
santa donde cada persona refleje claramente el
amor de Dios. Dios quiere que cada uno de nosotros
demuestre en su vida lo que cree.
¡Así
nos ayude Dios!