7
Enero 2008
¿Qué
es el fundamentalismo?
Una
de las características de la cultura
postmoderna es su uso del lenguaje. En nuestras
sociedades, varios conceptos están
perdiendo su significado. El uso del término
“fundamentalista” ofrece un
ejemplo claro de la fluidez de las ideas
postmodernas. La pregunta que se impone
es: “¿Qué es el fundamentalismo?
La
Real Academia Española ofrece tres
definiciones de “fundamentalismo”.
La más antigua explica que es una
creencia religiosa basada en la interpretación
literal de la Biblia, surgida en coincidencia
con la Primera Guerra Mundial. Esta definición
es parcialmente correcta. En realidad, este
movimiento comienza a mediados del siglo
XIX como una reacción a tendencias
consideradas liberales, tales como el evolucionismo
y la lucha a favor de la abolición
de la esclavitud.
En
su “Historia de la Iglesia”
(Tomo II, p. 395), Justo L. González
explica que las raíces del fundamentalismo
estadounidense se remontan a la creación
de la Alianza Evangélica en el 1846.
Sin embargo, no fue sino hasta el 1895 que,
en una reunión celebrada en las Cataratas
del Niágara, se establecen los cinco
puntos “fundamentales” del movimiento:
la infalibilidad de las Escrituras, la divinidad
de Jesucristo, su nacimiento virginal, su
sacrificio expiatorio en la cruz en sustitución
de los pecados humanos, y su resurrección
física y pronto retorno.
En
cierta forma, casi todas las iglesias cristianas
afirman alguna versión de estas doctrinas.
Si una institución tan prestigiosa
como la Real Academia afirma que el fundamentalismo
coincide con la Primera Guerra Mundial,
es porque el Baptist Watchman-Examiner usó
el nombre “Fundamentalismo”
por primera vez en el 1920. Lo que no dice
la Real Academia es que el fundamentalismo
estadounidense, formado alrededor de la
Guerra Civil, fue divisivo. Casi todas las
denominaciones protestantes se dividieron
en dos facciones, una “liberal”
y otra “conservadora”. Interesantemente,
las facciones “conservadoras”
tenían sus simpatizantes en el sur
de los Estados Unidos, entre personas que
habían apoyado el sistema esclavista.
Con
el tiempo, el fundamentalismo dejó
de ser un movimiento teológico para
convertirse en una fuerza política
asociada al conservadurismo republicano.
Por eso, muchas denominaciones protestantes
en los Estados Unidos rechazan la etiqueta
de “fundamentalista”, aunque
muchas personas todavía apoyan los
ideales teológicos del movimiento.
La
Real Academia también define el fundamentalismo
como un movimiento religioso y político
que aboga por la aplicación estricta
de la ley islámica en la sociedad.
Esta es la definición que se relaciona
con los ataques terroristas del 11 de septiembre
de 2001. Finalmente, la Real Academia define
como “fundamentalista” toda
exigencia intransigente de sometimiento
a una doctrina o práctica establecida.
Esta definición se refiere al uso
de esta palabra como un epíteto contra
personas que intentan imponer sus ideas
y estilos de vida sobre las demás.
Debe
quedar claro que el propósito de
esta columna no es imponer ideas, sino sugerir
temas para la discusión. Las iglesias
cristianas y las personas que asistimos
a ellas debemos entrar en diálogo
con el resto de la sociedad. Debemos unirnos
para construir un Puerto Rico mejor y más
sano, donde se respete el libre intercambio
de ideas.
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