:: Teoria Homiletica
¿Qué
es la predicación bíblica?
Por
Pablo A. Jiménez
(Este
artículo fue publicado originalmente en
la revista El Educador Cristiano
1, Tercera Época, (Febrero 1990):
4-7.)
Bosquejo
I.
Definición
II.
Criterios
III.
Conclusión
¿Qué
es la predicación bíblica? ¿Cómo
definirla? ¿Cuáles son los criterios
que determinan cuán bíblico es un
sermón? En este artículo, trataré
el tema de la predicación bíblica.
En primer lugar, presentaré una definición
general del concepto. Entonces, en segundo lugar,
pasaré a discutir con más detalle
los elementos que le dan carácter bíblico
a la predicación.
I.
Definición
De
primera intención, la frase "predicación
bíblica" parece redundante. La predicación
cristiana es, ante todo, la presentación
del evangelio en fidelidad a las escrituras. De
este modo, podemos concluir que todo sermón
debe ser "bíblico", en mayor
o menor grado.
Sin
embargo, a través de la historia los estudiosos
de la homilética han identificado dos estilos
básicos de predicación: la bíblica
y la temática.
A.
La predicación bíblica
La
predicación bíblica es aquella que
toma como punto de partida para el sermón
una porción de las escrituras. El propósito
de este tipo de predicación es interpretar
el mensaje del texto para los oyentes de hoy.
Tradicionalmente, se han identificado tres tipos
de sermones bíblicos:
1.
El sermón textual: Este
tipo de sermón comenta frase por frase
uno o dos versículos de la Biblia. De
este modo, obtiene del texto tanto su tema como
las divisiones de su desarrollo . Un ejemplo
de este tipo de sermón sería una
presentación de tres puntos basada en
Juan 3:16.
a.
El motivo de la Salvación: "De
tal manera amó Dios al mundo..."
b.
El mediador de la Salvación: "...que
ha dado a su hijo unigénito..."
c.
El propósito de la Salvación:
"...para que todo aquel que en él
cree no se pierda mas tenga vida eterna."
2.
El sermón expositivo: Este sermón
es el que, fundamentado en una unidad de la
Biblia, presenta un aspecto del mensaje del
texto. La extensión del pasaje bíblico
no es lo importante en este caso; lo importante
es que el sermón presente algunos de
los muchos temas relevantes que sugiere el texto
. Por ejemplo, la parábola del Buen Samaritano
(Lc. 10:25-37) sugiere una larga lista de temas:
el significado de ser prójimo, la responsabilidad
social de la iglesia, el peligro del legalismo
religioso, el amor de Dios por el marginado,
etc. Un sermón expositivo sobre esta
parábola presentaría sólo
uno de estos temas, dejando los demás
para futuros sermones.
3.
El sermón narrativo: En
este tipo de sermón el predicador cuenta
una historia bíblica . Al hacerlo, la
historia cobra vida ante nuestros ojos y el
mensaje del texto se vuelve evidente. En realidad,
es un estilo de predicación muy sencillo.
Se presta, en particular, para sermones evangelísticos
y para predicarle a los niños. Tomemos,
por ejemplo, el relato de la curación
del leproso en Marcos 1:40-45. Un buen sermón
narrativo de propósito evangelístico
nos hará comprender tanto el sufrimiento
del leproso como el amor de Jesús. Al
oír la historia nos involucramos en la
misma y de pronto comprendemos que el leproso
nos representa. Nosotros estamos tan necesitados
como él. Sólo Jesús puede
tocarnos, dejarnos limpios y restaurarnos a
una vida plena.
B.
La predicación temática
La
predicación temática parte de un
asunto de interés general, una doctrina
o un episodio de la historia de la Iglesia . Entonces,
hace una reflexión sobre el tema a la luz
del mensaje de la Biblia y del pensamiento cristiano.
El propósito de este tipo de predicación
es, principalmente, didáctico; busca que
la congregación aprenda más sobre
el tema, tome conciencia de la importancia del
mismo y actúe a base del conocimiento adquirido.
Podemos identificar dos (2) variantes básicas
del sermón temático:
1.
El sermón doctrinal: Este tipo
de sermón presenta algún aspecto
importante de una doctrina de la fe cristiana.
Es decir, presenta un punto importante de la
fe tal como la necesidad de salvación,
las consecuencias del pecado o los frutos del
Espíritu Santo. Como indicamos anteriormente,
su propósito es, básicamente,
didáctico.
2.
El sermón sobre problemas sociales: El
sermón sobre problemas sociales presenta
una reflexión bíblica y teológica
sobre un tema de actualidad que afecta a la
comunidad de la cual formamos parte. Algunos
temas relevantes en nuestro contexto serían
el discrimen racial, la violencia doméstica
o el militarismo. El enfoque básico de
este tipo de sermón es teológico
puesto que la Biblia dice muy poco sobre nuestros
problemas actuales. Es decir, nuestra sociedad
confronta problemas tales como el aborto y la
contaminación ambiental que la Biblia
no trata directamente. Este tipo de sermón
entra en el área de la ética cristiana
y, por lo tanto, su propósito oscila
entre la didáctica y el desafío
a la acción.
II.
Criterios
Anteriormente,
indicamos que la predicación bíblica
es aquella que toma como punto de partida un pasaje
de la escritura. Sin embargo, esto no es más
que el primer paso. Para ser verdaderamente bíblico,
un sermón debe tener ciertas características
adicionales.
La
predicación bíblica ocurre cuando
el contenido, la función y la forma del
texto moldean el contenido, la función
y la forma del sermón . En otras palabras,
la predicación es bíblica cuando
el sermón está diseñado en
forma coherente con el pasaje bíblico que
le sirve de base .
A continuación comentaremos brevemente
los elementos que hacen "bíblica"
la predicación.
A.
Contenido
Un
sermón es bíblico cuando su contenido
corresponde al contenido del texto que le sirve
de base. En otras palabras, un sermón ofrece
una interpretación válida del texto.
Para
poder interpretar adecuadamente el contenido de
un pasaje bíblico es necesario prestarle
atención a tres elementos importantes:
1.
El contexto social e histórico: ¿En
qué época fue escrito el texto?
¿Qué comunidad lo produjo? ¿A
qué comunidad o persona en específico
fue dirigido? ¿Cuál era la situación
social e histórica de estas comunidades
religiosas?
2.
El mensaje: ¿Qué dice
el texto? ¿Cuál es su argumento?
¿Cuáles son las ideas y los conceptos
teológicos claves del pasaje? ¿Cómo
podemos interpretar esta porción en forma
valida? ¿Cuál es el mensaje del
texto para nosotros hoy?
3.
El estilo literario: ¿Es un
texto narrativo, poético o discursivo?
¿Qué imágenes literarias
usan? ¿Qué elementos del texto
deben interpretarse en manera figurada?
Cuando
no se presta la atención debida a estos
elementos, surgen interpretaciones erradas. ¡Así
hay quienes toman literalmente un texto poético
del Antiguo testamento, Ec. 9:8, y andan siempre
vestidos de blanco.
B.
Función
Un
sermón es bíblico cuando su función
corresponde a la función del texto que
le sirve de base. Es decir, un sermón bíblico
logra en el oyente un efecto similar al que logra
el texto.
Los
pasajes bíblicos han sido escritos con
diversos propósitos. Un texto puede consolar,
exhortar, desafiar, edificar, llamar a la fe,
etc. El predicador bíblico debe aprender
a discernir el propósito del texto y tratar
que el texto tenga un propósito similar.
Por
ejemplo, el libro de Apocalipsis fue escrito para
consolar a los cristianos que sufrían la
opresión del Imperio Romano . El propósito
del texto es alentar a la audiencia, llamándolos
al compromiso con el Dios amoroso y liberador
que se ha revelado en Jesucristo. Un sermón
sobre Apocalipsis debe tener, pues, el propósito
de alentar y consolar a la Iglesia. Un sermón
basado en Apocalipsis que provoque miedo en los
oyentes traiciona la función del texto.
C.
Forma
Un
sermón es bíblico cuando su forma
corresponde a la forma del texto que le sirve
de base. De otro modo, un sermón bíblico
toma en cuenta la estructura del texto.
La
estructura de un texto bíblico es muy importante.
Ya que es imposible separar la estructura del
mensaje del texto, por regla general la forma
aclara el contenido.
Si
leemos las parábolas notaremos que casi
todas tienen un final sorpresivo: El esposo llega
cuando menos lo esperan (Mt. 25:10); El samaritano
se compadece del judío herido (Lc. 10:33-35);
y el publicano es justificado (Lc. 18:14). Todo
esto habla de la sorpresa que causa la revelación
de Dios en Cristo. En otras palabras, en el Reino
de Dios todo es novedoso. Aquí vemos claramente
como la forma y el contenido van de la mano.
Del
mismo modo, un sermón sobre una parábola
que tenga un final sorpresivo será más
claro e impactante que un sermón con un
final tradicional.
III.
Conclusión
En
resumen, la predicación es verdaderamente
bíblica cuando el sermón es un reflejo
fiel del contenido, la función y la forma
del texto que le sirve de base. La tarea, pues,
del predicador es dejar que Dios hable a través
de la exposición del mensaje bíblico.
Sólo entonces los oyentes tendremos la
oportunidad de encontrarnos con el Señor
de la vida en la proclamación de la Palabra
de Dios.