Una regla y un principio para el liderazgo cristiano

Una regla y un principio para el liderazgo cristiano

por Maria de los A. Pérez Pérez

Tanto de John C. Maxwell como de Stephen R. Covey son muchísimas las enseñanzas y herramientas que podemos adquirir con relación al tema del liderazgo. Ahora bien, como líder de una comunidad de fe, si tengo que seleccionar a una regla y un principio que escogería: la Ley de la Reproducción de Maxwell y el Principio de la Renovación de Covey.

Me explico, como creyente en Jesús, mi mayor deseo es que su iglesia crezca en todas las áreas que la componen. ¿Cómo lograrlo? He aquí dos conceptos sumamente necesarios para conseguirlo: reproducción de liderazgo y renovación. Claro está, siempre reconociendo la supremacía de la iluminación del Espíritu Santo dentro del caminar de la Iglesia.

Para que una iglesia sea exitosa en su misión necesita un liderazgo que se reproduzca, que desarrolle a otros líderes. Como inicia el proceso de reproducción? Comienza con uno mismo, es necesario tener un mentor del que podamos aprender, capacitarnos a nosotros mismos y a nosotras mismas para poder a su vez capacitar a los demás en beneficio de la iglesia de Jesús. Maxwell comenta en su libro, que casi todos los directores exitosos de la NFL han trabajado algún tiempo con otro líder fuerte que les enseñó y les sirvió de ejemplo. ¿Y por qué nosotros en el contexto de la iglesia no podemos hacer lo mismo, máxime cuando nuestro fin es uno solo que la Gloria sea para el Señor? Un verdadero líder no ve el desarrollo de otro líder como una amenaza a su liderato. Por el contrario, lo ve como un compañero o una compañera en la jornada a la que Dios nos ha llamado.

Por otro lado, el principio de la renovación es necesario en nuestro crecimiento como líderes y mucho más como líderes de la iglesia de Jesús. El ser humano es uno integral. Por tal razón, para continuar siendo exitosos en el cumplimiento del llamado que Dios nos hace es necesario renovarnos física, espiritual, mental, emocional y socialmente. Si descuidamos una de estas áreas, estaríamos funcionando de manera incompleta y a la larga nuestra labor y los resultados no serían de excelencia, como el Señor se merece.

Referencias:

Covey, Stephen. Los 7 Hábitos de la gente altamente efectiva: Covey Leadership Center. Buenos Aires: Editorial Paidós, 1997.

Maxwell, John C. Las 21 leyes irrefutables del liderazgo: Siga estas leyes y la gente lo seguirá a usted. Nasville: Thomas Nelson Publisher, 1998.

Reseña: La Vocación

Reseña: La Vocación

Por Néstor Abreu Ponce

Identificarnos con Jesús como nuestro máximo líder es una parte fundamental del liderazgo cristiano. Rodríguez (2009), en la introducción de su libro, cita Romanos 8:28: “Sabemos, además que a los que aman a Dios, todas las cosas ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (11). Es de gran importancia definir la palabra vocación, la cual proviene de la palabra latina “vocatio”, que significa llamada, o acción de llamar. Dios hace el llamado a todo su pueblo a ser sus servidores, pero además busca que exista una relación de intimidad y que podamos compartir nuestras experiencias con otras personas para que también puedan sentir el llamado a ser líderes y a identificarse con alguna labor dentro del Reino (11).

Dios se dirige a las personas mediante un llamado directo a su vocación (13). Uno de los elementos más importantes en el relato de la llamada de Jesús a sus discípulos es la manera tan especial en que estas personas querían seguir a ese alguien a quien no conocían. (13) Jesús hace un llamado a sus discípulos donde crea un encuentro real con Dios mediante la Palabra divina, por la cual todas las cosas fueron hechas. El autor indica que cuando Dios llama, Dios crea. Lo importante de todo este proceso, según el autor, es que cuando ocurre esta acción del llamado Jesús hace que dentro de estas personas exista un cambio, una conversión, y hace que sus vidas se transformen en algo que no eran antes.

Para muchos la vocación tiene que ver con algún trabajo o alguna tarea asignada (18). Según Rodríguez, para otras personas ser llamados por Dios a ejercer alguna tarea específica dentro del Reino de Dios es una experiencia enriquecedora. Podemos encontrar en la Biblia que el llamado de Dios se entiende, como un llamado especial a la fe o a ejercer una tarea especial al servicio de Dios (19). Según el autor, Dios hace un llamado especial a Abraham (Génesis 12: 1-3) y ese pacto fue renovado con Isaac (Génesis 26:4-5). Luego Dios llama a Moisés a liberar a su pueblo de la esclavitud de Egipto (Éxodo 3-4) y, por último, podemos mencionar, según el autor, que Isaías deja sus labores en la corte para llevar un anuncio de los peligros que venían por parte de los pueblos extranjeros (Isaías 1; 30:1-2).

Siguiendo la línea de la vocación, Jiménez y Rodríguez guardan mucha relación en sus posiciones con relación a cómo Dios ha entrado en una relación con la humanidad donde llama a todos y a todas de ejercer el liderazgo que Dios nos ha delegado. Según Jiménez, la creación es una de las fuentes más importantes para definir la teología del liderazgo y, a su vez, nos enseña la importancia de la mayordomía. También Jiménez menciona dentro de su presentación los grandes líderes que fueron llamados por Dios a acercarse al tema de liderazgo dentro del Antiguo Testamento. A continuación mencionaremos algunos estos líderes: A Moisés se le llamo “el gran libertador”, idea también mencionada por Rodríguez dentro de su libr. Samuel fue el último juez y el primer profeta; David el gran rey; Nehemías el enviado del Rey; y Esther la princesa valiente. Podemos ver cómo Dios llamó a diferentes personas a ejercer diferentes labores dentro del Reino de Dios que eran de suma importancia.

Según Jiménez, el gran liderazgo de Jesús se basa en el servicio. Jiménez cita Marcos 10:45, que dice: “Porque el Hijo de Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” El compromiso de Jesús con el Reino de Dios motivó su misión salvífica y liberadora.

Referencias

Rodríguez D. José. La Vocación. Nashville: Editorial Abingdon Press, 2009.

Jiménez, Pablo A. Teología bíblica del liderazgo (video). Accedido el 29 de septiembre de 2015 de http://www.drpablojimenez.com/liderazgo.htm

Néstor Abreu Ponce
Néstor Abreu Ponce

La ley de liderazgo más importante

La ley de liderazgo más importante

por Félix Rivera Pérez

Dentro del liderazgo es importante tener ciertos principios que uno como persona debería seguir día a día. Para poder tener principios que vallan acorde a un liderazgo responsable es de suma importancia conocer a personas que hablen acerca de este tema en particular. John Maxwell y Franklin Covey, sin lugar a duda hablan sobre esto, cada uno con un toque diferente pero, al final, ambos buscan lo mismo: la efectividad en el liderazgo.

Ambas persona tocan temas importantísimos. Por un lado tenemos a Covey hablándonos acerca de la importancia de los hábitos en la persona y nos dice que cada uno de nosotros está compuesto por ellos. También tenemos a Maxwell, este habla sobre las 21 leyes del liderazgo, que sin duda alguna llegan directo al punto.

En cuanto a la ley de liderazgo más importante me gustaría combinar el hábito de Covey de “empezar con un fin en mente” y “la ley del terreno firme” de Maxwell. Me gustaría combinarlas porque entiendo que ambas se complementan. Cuando empezamos con un fin en mente ciertamente nos comprometemos de manera seria al asunto, esto implica confianza en uno mismo y nos ayuda a tener en mente de que vamos hacia un destino. Un líder no es una persona que va sin rumbo, es alguien que tiene un norte fijo y da sentido de orientación a aquellos y aquellas que lo necesitan. Cuando un líder tiene buen sentido de dirección le es más fácil conocer sus necesidades. La ley “del terreno firme” nos dice que la confianza es el fundamento del liderazgo. Esta se une de manera natural ya que es imprescindible que la confianza sea transmitida a otras personas para alcanzar metas en conjunto. Por lo tanto podemos decir que cuando estamos enfocados en un destino en particular es porque la confianza ya es parte de la iniciativa que hemos tomado.

No podemos perder control sobre problemas o dificultades ya que nuestra reacción va a sentar la pauta para la reacción de las personas. Por lo tanto, el principio que deberíamos cultivar en este caso sería el de la confianza en nuestras propias habilidades las cuales nos han sido dadas y por nuestro padre celestial.

 

Declaración de Visión y Misión de la Iglesia Metodista El Olivo

Declaración de Visión y Misión de la Iglesia Metodista El Olivo

por María de los A. Pérez Pérez

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Mateo 28:19-20

 La declaración de visión y misión de la Iglesia Metodista El Olivo toma como base las palabras de Jesús antes de su ascensión a los cielos citadas en el evangelio de Mateo. Nuestra declaración contempla cinco áreas a considerar: Misión, Enseñanza, Adoración, Evangelismo y Discipulado.

Entendemos y afirmamos que Jesús nos comisiona como sus discípulos y discípulas a buscar las almas perdidas, entendiendo que toda persona tienen acceso a la Gracia Redentora de Dios. Que como parte de nuestra misión somos llamados de igual forma a equipar a los y las demás, brindándoles enseñanza para prepararlos a su vez para el ministerio.

En ese mismo propósito consideramos que es nuestro deber proveerles un ambiente de adoración y comunión como su respectiva comunidad de fe, en donde se sientan en un ambiente que los acerque a Dios. Creemos como congregación, que debemos estar en todo tiempo dispuestos y dispuestas a extender nuestras manos tanto para salir a buscar a quienes necesiten conocer de Jesús como para recibirles en nuestra congregación. Y finalmente como parte de nuestra misión, deseamos ayudarles a través del discipulado a relacionarse con nuestro Dios.

Misión y visión para una Iglesia local

Misión y vision para una iglesia local es un ensayo sobre liderazgo pastoral y revitalización de la Iglesia, por Daniel Rodríguez Figueroa.

Antes de formular la misión y la visión de nuestra iglesia, surgen unas preguntas que nos replantean la importancia de Cristo y de la Iglesia en nuestras vidas y también, como iglesia, qué le podemos brindar a nuestra comunidad. Una de estas es: ¿Por qué la gente necesita a Cristo?

Cuando Jesucristo entra en la vida del ser humano y le llena con amor, se llenan los vacíos más profundos del ser humano. Con Cristo, el ser humano encuentra paz porque Cristo es suficiente. Cristo transforma aquellas áreas de la vida más oscuras, y le guía hacia una nueva vida caracterizada por el servicio y la generosidad. Cristo trae paz, trasformación y propósito al ser humano.

Otra preguntas de vital importancia es: ¿Por qué la gente necesita de la Iglesia? La gente necesita de la iglesia porque esta es el instrumento que Dios usa para salvar y transformar el mundo; es la presencia de Cristo en el mundo. Verdaderamente, nadie puede vivir la vida cristiana en soledad. Toda persona creyente necesita de un grupo de apoyo que le acompañe y estimule en medio de su jornada de fe. Solo en medio de una comunidad es que podemos crecer y aprender a ser como Cristo. La iglesia es la escuela de toda persona creyente.

La pregunta que sigue es: ¿Qué le va a ofrecer nuestra iglesia local a la gente? En nuestra iglesia encontrarás: una adoración apasionada que conecta con Dios, predicaciones relevantes a la vida, oportunidades para crecer en la fe a cualquier edad, personas que se preocupan por los demás, y una comunidad buscando cambiar el mundo a través del servicio y la generosidad.

Por medio de este análisis surge nuestra visión y misión.

Visión (Sueño): Vidas trasformadas. Una iglesia trasformada. Una comunidad trasformada.

Misión (Propósito): Construir una comunidad cristiana en donde personas tanto no cristianas como cristianas puedan conocer, amar y servir a Dios, para convertirse así en discípulos de Cristo.

Visión y misión para una Iglesia local - Daniel Rodríguez Figueroa
Daniel Rodríguez Figueroa
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¿En qué etapa se encuentra su iglesia local?

¿En qué etapa se encuentra su iglesia local?

por Daniel Rodríguez Figueroa

Nuestra iglesia lleva más de 80 años transformando vidas dentro y fuera de nuestra comunidad. Pero estamos conscientes que trabajamos a base de ciclos de vida.

Considerando los materiales sobre el ciclo vital de la iglesia y los escritos de Tom Bandy, entendemos que en estos momentos nuestra iglesia local se encuentra en la etapa 5, Adultez. Se encuentra en esa etapa puesto que hubo una gama de pastores que descuidaron la iglesia y bajó significativamente hasta la etapa 2, Nacimiento. Y esto porque enviaron a un nuevo pastor con ganas de trabajar y comenzó a motivar a la iglesia con la visión y a fomentar las relaciones y el programa.

Empoderó a la iglesia y la encaminó hacia una nueva visón y misión. En estos momentos contamos con un personal estable, un programa completo y una excelente administración. Fomentando la rotación y el trabajo en equipo. Hay mucha pasión por la visión y la misión.

Sabemos que no nos podemos estancar en esta etapa. Por lo cual seguimos soñando y reevaluando el perfil de la iglesia y de la comunidad. Es por eso que trabajamos fuertes en seguir desarrollando estrategias para llevarla al crecimiento.

Como por ejemplo:

Evangelizando a la comunidad: Promoviendo un evangelismo personal que nos permita dar seguimiento a las personas con quienes compartimos nuestra fe cristiana. Mejorando nuestras instalaciones físicas de manera que podamos atraer y recibir adecuadamente a las personas que buscan una iglesia. Ofreciendo una bienvenida sorprendente y auténtica a quienes nos visitan. Y promoviendo una adoración apasionada que conecte con Dios;

Desarrollando nuevos/as líderes: Trabajar con nuestra niñez y la sociedad de jóvenes. Brindando oportunidades de servir a toda la congregación. Apoyando económicamente a quienes participan de eventos de capacitación. Promoviendo en trabajo en equipo. Colaborando con otras congregaciones locales. Formando grupos pequeños que promuevan el aprendizaje en comunidad y el compañerismo.

Sirviendo por medio de proyectos comunitarios: Actualmente contamos con varios proyectos y otros los estamos desarrollando. Como por ejemplo: Construye: limpiando y arreglando casas de la comunidad. Estamos involucrados con la Liga Atlética Policiaca. Vamos a Crear un proyecto que se llama, Vida: visitando ancianos de la comunidad. Creamos un fondo para Ayudas económicas para la comunidad. Vamos a crear un Centro de acopio para desastres naturales. Contamos con un programa llamado, Bendice tu escuela: organizando actividades para cooperar con la escuela. Nos vamos a involucrar con Relevo por la vida: uniéndonos al esfuerzo para combatir el cáncer. Y recientemente abrimos un centro de tutorías llamado Educarte.

Haciendo y manteniendo estos proyectos es como transformamos nuestra comunidad y fomentamos a que nuestra iglesia no se estanque sino que siga creciendo con Dios por delante.

Queremos ser una iglesia que valga la pena. Deseamos destacarnos a lo largo de la vida como una iglesia que contenga una doctrina saludable, un liderato pastoral sabio e íntegro, integridad financiera, una iglesia que sirve a la comunidad, una congregación que invierte en las próximas generaciones y un lugar que transforma.

Daniel Rodríguez Figueroa
Daniel Rodríguez Figueroa

¿Qué es el liderazgo? por Daniel Rodríguez Figueroa

por Daniel Rodríguez Figueroa

Curso: Liderazgo pastoral en el Siglo XXI

Sin duda alguna, en los tiempos que estamos viviendo notamos que el tema del liderazgo ha menguado o se le ha dado otro tipo de sentido. Al momento de hablar de tipos de líderes, en los últimos tiempos hemos observado que la formación correcta de los/as mismos/as ha ido de mal en peor. Desde líderes comunitarios hasta líderes políticos han dado un giro incorrecto o a su forma de lo que es ser un verdadero líder. En la mayoría por la atracción al poder.

De acuerdo a diversas fuentes existen varios acercamientos hacia este tema. Algunos al momento de hablar sobre el tema de liderazgo se enfocan en la persona que dirige. Es decir, su formación, sus valores, sus experiencias, su conocimiento, etc. Otros se enfocan en la posición que el mismo o la misma ocupan. Como por ejemplo, cómo se debe referir hacia la gente, cómo debe actuar, cómo debe administrar, entre otras. Por el contrario, otros como John Maxwell comentan que un líder es líder por su influencia. Por aquello que inspira a los demás. Y por último otros miden o definen el tema de liderazgo por la efectividad o los resultados que produce un o una líder.

En total acuerdo, tal y como dice el Profesor Pablo A. Jiménez Rojas el liderazgo es el proceso por medio del cual una persona un grupo o una organización marca la pauta en un área de la vida influenciando y capacitando a tantas personas que puede provocar un cambio en el área.

Dicha definición es una mezcla de las diferentes posturas o modos de pensamientos. La cual nos invita a observar el liderazgo como proceso no un puesto, invita a reconocer que el/la verdadero/a líder capacita a otros/as líderes y muy importante una persona que no crea líderes, no es un/a líder.

Indiscutiblemente, un/a líder hace que otras personas empiecen a cambiar su manera de actuar o pensar.

Cuando hablamos de liderazgo siempre me ha llamado la atención dos puntos importantes las cuales el profesor hace referencia en su presentación. Una de ellas es el líder formal. Es aquel o aquella que está a cargo de una posición importante, le añadiría, el típico líder que todos desean ver. Pero a esto se le suma el líder informal. Yo le llamaría el líder anónimo. Es aquella persona que no ocupa puestos pero su propia vida da testimonio de su buen modelaje hacia los demás.

No obstante, siempre se necesita de ambos tipos de liderazgo.

En mi humilde opinión, un/a líder es aquel o aquella cuyo propósito es servir de ejemplo para las personas, inspirándolas a mejorar su modo de vida. Un ser humano que se da por los demás sin importar los riesgos que esto implique. Capaz de dirigir y modelar algo de tal forma que los demás traten de imitarlo/la. Y esto es posible, demostrando en todo tiempo algunas cualidades sumamente importantes tales como: presencia, solidaridad, servicio, acompañamiento, integridad, compromiso, etc.

La persona de Jesús nos dejó un gran ejemplo a seguir. Él nos demostró que un líder, aconseja y guía, inspira entusiasmo, dice nosotros, se preocupa por las personas, comparte éxitos, trabaja en equipo y reparte el trabajo. En fin, ser una persona que esté dispuesto/a a meter las manos en la necesidad. Invitados/as a amar al prójimo como a nosotros/as mismos/as.

Daniel Rodríguez Figueroa
Daniel Rodríguez Figueroa

Referencias

Calderón, Wilfredo. Liderazgo Cristiano. Miami, Florida: Gospel Press/Senda De Vida, 1999.

Maxwell, John C. Desarrolle los líderes que están alrededor de usted. Nashville, EE.UU.: Editorial Caribe, 1996.

Warren, Rick. Liderazgo con propósito. Miami, Florida: Editorial Vida, 2008.

 

¿Qué es el liderazgo? por María de los A. Pérez Pérez

por Maria de los A. Pérez Pérez

Curso: Liderazgo pastoral en el Siglo 21

De acuerdo con las conferencias en clase, para poder definir que es liderazgo, debemos tener en consideración cuatro vertientes o modalidades que la literatura sobre el tema toma en consideración en su acercamiento. Primeramente, la modalidad que se enfoca en la persona que funge como líder, como es el carácter de esta, sus valores y características. Como segunda modalidad, la que se enfocan en la posición, cuales son las características que debe tener la persona que ocupe tal puesto en específico. Una tercera modalidad lo es la influencia, que tiene una persona sobre otras. Uno de los autores que utiliza esta modalidad en sus escritos es John Maxwell, este afirma que la influencia define quien es un líder, recalcando a su vez, que el liderazgo es influencia. Y como última modalidad se considera la efectividad, esta se enfoca en los resultados, que el o la líder cumpla con su trabajo en beneficio de la organización.

Basándonos en estas cuatro modalidades se puede afirmar que el liderazgo no es un puesto, y por lo tanto lo podemos definir como un proceso por medio del cual una persona, un grupo o una organización marcan la pauta, imponen la tendencia en un área de la vida de otras personas, teniendo como resultados a su vez, que estas otras personas adopten sus juicios y criterios, promoviendo ellos mismo entonces el cambio también. Un verdadero líder o una verdadera líder crea, adiestra y capacita a otras personas como líderes y esas personas así le reconocen.

Ahora bien existen dos tipos de liderazgo, el formal, que ocupa puestos oficiales, y el informal, el cual se manifiesta en que a pesar de que una persona no haya sido nombrada formalmente tiene la capacidad de influenciar a los o las demás y ayudarles a conseguir sus metas en favor de la organización. Un o una líder es reconocido por los o las demás, tenga o no un puesto formal; su opinión es siempre tomada en consideración a la hora de la toma de decisiones.

Quien funciona como líder debe realizar, al menos, tres tareas fundamentales. En primer lugar, debe darle sentido de dirección a la organización, debe conocer cuál es el norte de la organización (hacia donde se dirige) y debe reconocer, descubrir o distinguir los talentos de los demás en favor de la organización. Como segunda tarea, debe desarrollar una visión global y darla a entender claramente a los demás, incluyendo todos sus valores en beneficio de la organización, aunque en ocasiones tenga que presentarla de manera fragmentada para que la puedan entender. Y por último, debe prestar atención e implantar procesos administrativos e interpersonales de la organización.

Y por último, tenemos que acentuar que dentro del liderazgo existen cuatro elementos que siempre se deben tomar en cuenta. Primero el carácter de la persona lidera, sus valores. Segundo, su relación con los que tiene a cargo, esta debe darse dentro de un ambiente de respeto y empatía. Tercero, debe cumplir con toda tarea que beneficie la imagen de la organización. Y por último, la influencia: hay que marcar tendencia, tener creatividad y marcar la diferencia, destacando siempre los valores de la organización.

¿Qué es el liderazgo? por Félix Rivera Pérez

por Félix Rivera Pérez

Curso: Liderazgo Pastoral en el Siglo XXI

El liderazgo, dentro de nuestra cultura, ha venido tomando un auge cada vez mayor. Vemos como a diario, el tema del liderazgo, es uno que es mencionado en todos los ámbitos de nuestro país y a nivel mundial. Es presentado como atractivo, ya que entendemos que un liderazgo bien ejercido promueve no tan solo valores positivos, sino también hace que planes sean realizados y eventualmente metas sean alcanzadas. Por otro lado entendemos, que un liderazgo manejado irresponsablemente puede atraer consecuencias devastadoras. La definición de un liderazgo cristiano no se separa tanto de la realidad que vive un liderazgo responsable del mundo secular. Podemos decir, según lo discutido, que el liderazgo en ambas facetas es un proceso, en el cual se marca una pauta, esto a su vez influencia y capacita a las personas que se encuentran en ese entorno, a la vez que un cambio es provocado. Cabe destacar, que cada líder ejerce sus propósitos y autoridad según su estilo, por lo tanto, ese liderazgo podrá ser expresado de diversas maneras.

Estamos de acuerdo a lo dicho por el Dr. Pablo Jiménez, en lo cual nos enseña que cada líder, en este caso cristiano, debe brindar sentido de dirección, procurar el bien, y a su vez mostrar un camino por el cual tanto líderes como seguidores puedan caminar confiadamente. Un liderazgo cristiano debe producir tanto el hacer como el querer, ya que la motivación que impulsa a cada persona debería ser la visión clara y contundente del líder. Dentro del liderazgo, debemos recordar que estamos rodeados de una cultura cambiante. Por lo tanto, el respeto, como la consistencia en la práctica de nuestros valores cristianos, los cuales practicamos a diario, deberían mantenernos enfocados en el presente y también recordando nuestro pasado, pero sobre todo, proyectándonos hacia un futuro mejor donde la comprensión sea parte de un movimiento eficaz.

Ciertamente la Biblia nos ensena diferentes modelos de liderazgo. Vemos enseñanzas tanto en el N.T. como en el A.T. Dentro de todo, a los seres humanos se nos ha dado un autoridad delegada. Dios en su infinita bondad y misericordia nos ha hecho líderes porque nos ha hecho administradores y administradoras de aquello que ha creado para cada uno de nosotras y nosotros. Jesús, el gran maestro, nos enseñó que un liderazgo eficaz debe ser compartido. Esto no puede depender de una sola persona. La carga deberá ser repartida entre aquellos que deciden seguir y los líderes. Es importante que el deseo que exista por llegar a la meta sea cada vez mayor. Para esto debe existir una comunicación efectiva con cada persona y hacerles entender que el papel que juegan es significativo en la obra. Este deseo, ayuda a que existan posibilidades de soluciones cuando el problema o la frustración lleguen. Sí, entendemos que en la Biblia encontramos esa norma que nos lleva a tomar y a obtener una visión clara de lo que es el liderazgo cristiano. Mas sin embargo, debemos estar abiertos a distintas opiniones y sugerencias que provengan de otras personas en otros campos y materias.

Para concluir, el Dr. Pablo Jiménez resalta la figura del Apóstol Pablo como una persona que ejercía un liderazgo efectivo. Pablo supo valorar la verdad, esto hizo que viviera en carne propia el significado del liderazgo salvífico de Jesús. Nosotros como cuerpo de Cristo tenemos una responsabilidad y esta es de provocar cambios que produzcan crecimientos a favor del Reino de Dios.