La muerte del gigante, por Angel Rafael Santana Oquendo

Angel Rafael Santana Oquendo, líder de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en Espinosa, predica un sermón narrativo en primera persona sobre la historia de David y Goliat.

Rafita Santana
Rafita Santana

Sobre la visitación a personas enfermas

Notas para un taller de capacitación para personas o grupos que visitan personas enfermas:

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Introducción a Marcos y a Mateo

Materiales para la clase de Introducción al Nuevo Testamento de la UTC:

El Evangelio según San Marcos

El Evangelio según San Mateo

Biblia - Título
Biblia – Título

De una gota, un río (Ezequiel 47.1-12)

Un sermón sobre la visión de las aguas salutíferas, descrita en Ezequiel 47.1-12.

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La insensatez causa división (1 Reyes 12.11)

Un sermón sobre Roboam, el hijo de Salomón, y la división del Reino de Israel.

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Rev. Pablo A. Jiménez
Rev. Pablo A. Jiménez

 

Sesión #18: Daniel en el exilio

Materiales para el estudio de la Sesión #18 de LA HISTORIA: Daniel en el exilio

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Daniel en el exilio: Presentación electrónica

Sesión #17: La caída del Reino

Materiales para el estudio de la Sesión #17 de LA HISTORIA: La caída del Reino

La caída del Reino: Lección en formato PDF

La caída del Reino: Presentación electrónica

Con cordel y con plomada (Amós 7.7-9)

Un sermón sobre las profecías de Amós, especialmente la visión de la plomada.

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Con cordel y con plomada
Con cordel y con plomada

 

El problema sinóptico

Notas para una conferencia sobre la relación entre los Evangelios Sinópticos: Mateo, Marcos & Lucas.

La Biblia para la Predicación
La Biblia para la Predicación

Sobre las ilustraciones para sermones

Sobre las ilustraciones para sermones

Por Pablo A. Jiménez

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Una ilustración es una anécdota o una historia que desarrolla, aclara o apoya una de las ideas presentadas en un sermón. También se consideran como “ilustraciones” el uso de símiles, metáforas, analogías, alegorías, ejemplos, poemas, y testimonios, entre otros recursos literarios y figuras de construcción.

Una ilustración efectiva debe ser tan clara que no necesite mayores explicaciones. Las ilustraciones demasiado complejas o complicadas no tienen utilidad alguna. No emplee ilustraciones que hablen de asuntos científicos o técnicos, tales como la electricidad o la medicina. Una buena ilustración debe aclarar una idea; una mala ilustración confunde, aburre o distrae.

Todo sermón debe tener, por lo menos, una ilustración, anécdota o una historia que  aclare o ejemplifique su mensaje. Es común encontrar libros que recogen cientos de ilustraciones para sermones. En términos generales, estos libros son de poca utilidad por dos razones fundamentales. Por un lado, estas historias, anécdotas y citas son tan conocidas que la mayor parte de nuestra feligresía ya las ha escuchado anteriormente. Por otro lado, muchas de estas historias hacen referencia a la historia y la literatura europea o estadounidense. Por esta razón, gran parte de nuestra feligresía no las puede comprender a cabalidad.

En el pasado, era común usar escenas de la literatura universal como ilustraciones para sermones. Por ejemplo, quienes predicaban citaban las obras de Cervantes, Shakespeare o de Calderón de la Barca.  Sin embargo, es difícil hacer este tipo de referencias literarias en la actualidad sin darle al predicador un aire de superioridad, pues la mayor parte de la gente no conoce las novelas y las obras de teatro que hoy se consideran como “clásicos” de la literatura.

Podemos encontrar una nueva fuente de ilustraciones para la predicación en las películas de cine y los programas de televisión. Sin embargo, es necesario evitar referencias a los productos culturales que puedan distraer a la audiencia, sobre todo a películas y a programas de televisión no tienen la dignidad que merece el púlpito cristiano..

En conclusión, la mejor opción es que la persona que predica escriba sus propias ilustraciones, haciendo referencias claras que sean comprensibles para la congregación. En el proceso, evite el error de hablar de su vida privada, publicando las interioridades de su vida familiar. Busque historias, anécdotas y citas que ayuden a su congregación a recordar los puntos principales de su sermón.