Estudio bíblico de Efesios 5.21 al 6.9 usando el método de Los Tres Pasos.
Author: Pablo Jiménez
Estudio bíblico sobre Efesios 4.25 al 5.1
Estudio bíblico sobre Efesios 4.25 al 5.1 usando el método de Los Tres Pasos.
Gálatas 1.1-12
Notas para el estudio de este pasaje bíblico:
Tú eres ese hombre (2 Samuel 11 & 12)
Tiempo de ayunar (Mateo 4.1-11)
LA HISTORIA: Materiales para el estudio de las sesiones 11 a la 15
Sesión #11: De pastor a rey
De pastor a rey: Lección en formato PDF
Sesión #12: Las pruebas de un rey
Las pruebas de un rey: Lección en formato PDF
Sesión #13: El rey que lo tenía todo
El rey que lo tenía todo: Lección en formato PDF
Sesión #14: Un reino desgarrado en dos
Un reino desgarrado en dos: Lección en formato PDF
Sesión #15: Mensajeros de Dios
Mensajeros de Dios: Lección en formato PDF
Fui extranjero y me acogisteis – Una reflexión teológica sobre la migración
Día de la Oración Puerto Rico se complace en presentar el manuscrito titulado “FUI EXTRANJERO Y ME ACOGISTE: UNA REFLEXIÓN PUERTORRIQUEÑA SOBRE MIGRACIÓN” de la Dra. Agustina Luvis.
Le invitamos a leer y disfrutar este extraordinario manuscrito y a compartir el mismo con sus contactos, amigos, familiares y colegas. Puede acceder al documento en: Fui extranjero y me acogiste: Una reflexión teológica puertorriqueña sobre migración
El Día de la Oración Puerto Rico es una organización comunitaria y con base de fe, debidamente adscrita bajo las leyes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Su misión es aportar a bienestar integral de las comunidades en la isla y comunidades en la diáspora. Para más información, acceda a: https://diadelaoracionpr.wordpress.com

Si rasgaras los cielos (Isaías 64)
Si rasgaras los cielos es un sermón expositivo, apropiado para la temporada de adviento y basado en Isaías 64, con un bosquejo de sermón listo para predicar.
Vea este material en nuestro canal de YouTube.
Un bosquejo listo para predicar
Texto: Isaías 64:1-3
Idea central: La iglesia espera la intervención milagrosa de Dios en la historia.
Área: Desafío profético
Propósito: Dar voz a las esperanzas del pueblo.
Diseño: Expositivo, apropiado para la temporada de Adviento
Lógica: Inductiva
Introducción
Isaías abre su oración con un clamor desgarrador: «¡Oh, si rasgaras los cielos y descendieras!». Esta súplica suena como la oración desesperada de quien no ve salida alguna a su situación. Es la misma oración que usted y yo hemos hecho en tiempos de crisis. Hay momentos en los que deseamos que Dios intervenga con poder, rompiendo los cielos como quien rasga una tela vieja, descendiendo con gloria para actuar a nuestro favor. Anhelamos que su presencia mueva montes, haga hervir las aguas y transforme lo imposible en realidad. El clamor del profeta se convierte, entonces, en el clamor de todo creyente que espera un milagro.
El texto en su contexto
Esta oración nace en uno de los momentos más dolorosos de Israel. El pueblo regresaba del exilio en Babilonia solo para encontrar Jerusalén en ruinas: el templo destruido, las murallas derribadas, la economía en crisis y el liderazgo local en manos de extranjeros. A ello se sumaba el hambre, el desempleo y la pérdida de hogares. En medio de esa devastación, el profeta ora porque vive cerca de Dios; su relación con el Señor sostiene su fe aun durante la crisis. Además, recuerda los grandes actos de Dios en la historia: el llamamiento de Abraham, la destrucción de Sodoma, las plagas sobre Egipto, el Éxodo y la conquista de la Tierra Prometida. Inspirado por estas memorias, se atreve a pedir lo imposible: «¡Oh Señor, si rasgaras los cielos y descendieras!». El recuerdo del ayer alimenta la esperanza del hoy.
El texto en nuestro contexto
Aunque no todos hemos vivido en el exilio, todos conocemos el dolor: un hijo enfermo, un matrimonio roto, o un ser querido que muere. Sabemos lo doloroso que es perder un trabajo, no tener para pagar deudas, o enfrentar una quiebra.
Sin embargo, así como conocemos el dolor, también hemos conocido el poder de Dios. Lo hemos visto responder oraciones, sanar vidas, proveer en la necesidad y regalarnos amor y comunidad. Por eso, al igual que Isaías, clamamos: «¡Oh Señor, si rasgaras los cielos y descendieras!». Nuestra fe se nutre de los milagros que ya hemos visto.
Conclusión
Adviento es una temporada de expectativa, un tiempo en el que recordamos que Dios viene, interviene y actúa en la historia humana. No tenemos nuestra mirada puesta en el pasado, sino en el futuro glorioso de la venida de Cristo. La iglesia espera, con esperanza viva, la intervención milagrosa de Dios en nuestra historia porque la necesitamos. Por todas estas razones, hoy oramos con Isaías: «¡Oh Señor, rasga los cielos y desciende para salvarnos!».

Vea otros sermones para Adviento, Navidad y Epifanía.
Preparad el Camino, en dos versiones
Preparad el camino: Un sermón para la temporada de Adviento, basado en Mateo 3.
Preparen el camino: Un sermón para Adviento, sobre Marcos 1:1-8 (Audio & Vídeo).
Gozo en lugar de cenizas
Gozo en lugar de cenizas: Un sermón para la temporada de Adviento, basado en Isaías 61:1-3 (Audio & Vídeo).




