Un llamado diferente – Discipulado 3

Un llamado diferente es un sermón sobre el discipulado cristiano, parte de una serie sobre el tema escrita por el Dr. Pablo A. Jiménez.

Vea este material en nuesto canal de YouTube.

El discipulado cristiano comienza con un llamado. Esa es la verdad central que exploramos en este nuevo video basado en Mateo 4.18–22, donde Jesús se acerca a Simón Pedro, Andrés, Santiago y Juan mientras realizaban su trabajo cotidiano, y les dice: “Vengan, síganme”.

Este pasaje nos recuerda que Jesús no llama únicamente en momentos extraordinarios ni en espacios solemnes. Jesús llama en medio de la vida diaria, junto a las redes, las barcas y las responsabilidades de cada día. Llama a personas comunes, trabajadoras, imperfectas, pero dispuestas a responder con fe.

En este tercer estudio sobre la esencia del discipulado cristiano, reflexionamos sobre cómo el llamado de Jesús es un llamado diferente. Invita al arrepentimiento, a la conversión y a una vida transformada por el Reino de Dios. Seguir a Cristo implica dejar atrás aquello que nos ata, soltar nuestras “redes” y caminar en obediencia, fe y compromiso.

Además, este sermón subraya que el discipulado es un estilo de vida. Es pensar, amar y actuar como Jesús. Es vivir con humildad, servir con generosidad y participar activamente en la misión de Dios en el mundo.

El sermón también destaca la dimensión comunitaria del discipulado. Jesús llamó a una comunidad de seguidores, no a personas aisladas. La fe se fortalece en comunidad, donde aprendemos, servimos, oramos y damos testimonio juntos.

Te invito a escuchar este sermón y a reflexionar sobre una pregunta esencial: ¿Qué redes necesitas dejar para seguir al Maestro con fidelidad? Jesús sigue llamando hoy. La pregunta es si responderemos con prontitud, valentía y fe.

Discipulado
Discipulado cristiano
Mateo 4
Seguir a Jesús
Llamado de Jesús
arrepentimiento y conversión
Un llamado diferente
Vea otros materiales sobre discipulado y formación espiritual

Un mensaje diferente – Discipulado 2

Un mensaje diferente es una enseñanza sobre el discipulado cristiano, parte de una serie sobre el tema, por el Dr. Pablo A. Jiménez.

Vea este material en nuestro canal de YouTube.

Marcos 1.14–15 presenta el inicio del ministerio público de Jesús con una declaración que resume el núcleo de su mensaje: “Se ha cumplido el tiempo… El reino de Dios está cerca. ¡Arrepiéntanse y crean las buenas noticias!”. Según este texto, Jesús predicaba un mensaje diferente, centrado en la proclamación del evangelio del Reino de Dios.

Después del encarcelamiento de Juan el Bautista, Jesús comienza su misión en Galilea, una región periférica y marginada, no en Jerusalén, centro del poder religioso. Este detalle subraya el carácter contracultural de su obra. Su anuncio afirma que Dios actúa en la historia y que su intervención es concreta y cercana. El “tiempo cumplido” indica que la promesa divina alcanza un momento decisivo; el Reino no es una idea abstracta, sino la presencia activa de Dios transformando la realidad.

El término “evangelio” (euangelion) significaba originalmente “buena noticia”, usado en el Imperio Romano para celebrar eventos del poder imperial. Jesús redefine el concepto: la verdadera buena noticia no exalta al César, sino que proclama la soberanía de Dios. El Reino anunciado por Jesús no es un territorio físico, sino un orden nuevo basado en justicia, misericordia, paz y amor. Por ello, el discipulado cristiano implica adoptar los valores del Reino y rechazar los “antivalores” y los “disvalores” que dominan las estructuras humanas.

Marcos destaca tres verbos esenciales que estructuran la respuesta al mensaje: predicar, arrepentirse y creer. Jesús predica públicamente, llevando su mensaje a la vida cotidiana. El arrepentimiento (metanoia) implica un cambio profundo de mente y conducta, una transformación integral como respuesta al amor divino. Creer no es mera aceptación intelectual, sino confianza activa y compromiso total con la realidad del Reino.

El llamado a los primeros discípulos y las acciones liberadoras de Jesús —sanidades y expulsión de demonios— muestran que el Reino produce efectos concretos: restauración, liberación e inclusión. Así, el discipulado no es evasión espiritual, sino participación activa en la misión transformadora de Dios. En conclusión, el mensaje de Jesús es diferente porque anuncia un Reino presente y dinámico que invita a una decisión radical. Es una buena noticia que transforma vidas y redefine la historia.

Marcos 1:14-15 explicación
Evangelio del Reino de Dios
Discipulado cristiano
Mensaje de Jesús sobre el Reino
Arrepentimiento y fe cristiana
Un mensaje diferente
Vea otros escritos sobre la educación cristiana.

Un Maestro Diferente – Discipulado 101

Un maestro diferente es la primera de toda una serie de presentaciones sobre el discipulado cristiano, basada en el final del Sermón de la Montaña en Mateo 7.

Vea este material en nuestro canal de YouTube.

Esta prédica cristiana reflexiona sobre Mateo 7.28–29, texto que concluye el Sermón del Monte afirmando que las multitudes se asombraban de Jesús porque enseñaba “como quien tiene autoridad”. A partir de esta declaración, presenta a Jesús de Nazaret como un maestro diferente, cuya singularidad no radica solo en el contenido de su enseñanza, sino en la fuente y el poder transformador de su poder. Su autoridad o “exousía” no era impuesta, sino reconocida, pues brotaba de su comunión con Dios y de su fidelidad al Reino.

En contraste con los escribas y fariseos del primer siglo, cuya enseñanza se había vuelto rutinaria y distante de la experiencia del pueblo, Jesús hablaba desde la coherencia entre palabra y acción. Su vida respaldaba su mensaje. Por eso su enseñanza no era meramente informativa, sino profundamente existencial y pastoral: comunicaba vida y provocaba transformación.

El texto identifica tres elementos fundamentales del discipulado cristiano. Primero, la admiración ante su enseñanza: el asombro inicial que conmueve el corazón y abre la puerta a la conversión. Segundo, la autoridad de su voz: los creyentes no siguen un sistema doctrinal abstracto, sino a una persona viva, cuya palabra es norma de fe y conducta. Tercero, el llamado a la práctica: escuchar sin obedecer es edificar sobre arena; el verdadero discipulado implica acción, compromiso con la justicia y fidelidad concreta al evangelio.

Finalmente, la prédica subraya que el discipulado es comunitario. Jesús formó una comunidad llamada a vivir los valores del Reino: justicia, paz, solidaridad y amor. Seguir al Maestro diferente implica asumir su estilo de vida y participar en la construcción de una nueva humanidad bajo el señorío de Cristo.

Un maestro diferente
El Sermón del Monte
Discipulado cristiano 
Mateo 7
Formación espiritual
Vea otros materiales sobre educación cristiana y formación espiritual.

Sígueme – El Discipulado en la tradición del Ejército de Salvación

Este ensayo sobre el discipulado cristiano —inspirado en la tradición del Ejército de Salvación— explora cómo vivir la fe con propósito, santidad y servicio.


Hay palabras que cambian la historia. Entre ellas, pocas son tan simples y a la vez tan profundas como las que Jesús pronunció a orillas del mar de Galilea: “Ven, sígueme.”

No eran palabras vanas ni una invitación poética. Eran —y siguen siendo— una irrupción divina. Un llamado a dejar lo seguro, lo predecible, lo cómodo… para caminar con Dios hacia lo desconocido.

Ese llamado sigue resonando hoy, en medio de nuestra vida acelerada, nuestros calendarios saturados y nuestras contradicciones espirituales. ¿Por qué? Porque el discipulado cristiano no es un programa para los más piadosos: es la esencia misma de lo que significa creer. Ser discípulo es responder a la voz de Cristo que sigue diciendo: “Sígueme.”

Todo comienza con una proclamación: “El tiempo se ha cumplido. El Reino de Dios se ha acercado. Arrepiéntanse y crean en la buena noticia.” (Marcos 1.15)

Jesús no hablaba de una utopía idealista. Hablaba de una realidad presente: Dios ya está actuando en medio de nosotros. Y si el Reino está cerca, entonces nuestra vida tiene que cambiar de dirección.

Arrepentirse y creer es más que una decisión religiosa: es una rendición total. Es decirle a Dios: “Toma el timón de mi historia.” En la espiritualidad del Ejército de Salvación, esto se vive con una sencillez poderosa: fe que se traduce en acción, santidad que se manifiesta en servicio, amor que se convierte en justicia. William y Catherine Booth lo resumieron así: “Salvados para servir.”

Imagina la escena. Cuatro pescadores en plena faena, cansados, con las manos curtidas y los ojos puestos en sus redes. Y de pronto, una voz. Una mirada. Una propuesta que lo cambia todo: “Ven, sígueme, y te haré pescador de personas.”

Lo asombroso no es solo la invitación, sino la respuesta: “Al instante dejaron sus redes y lo siguieron.”

El discipulado empieza en ese momento: cuando algo dentro de ti dice “sí”, aun sin entender del todo a dónde te llevará ese camino. Seguir a Jesús no es agregarlo a tu agenda; es reordenar toda tu vida en torno a Él. Como decía William Booth, “la medida del poder de una persona es la medida de su entrega.”

Y sí, seguir a Cristo implica dejar atrás algunas redes: la comodidad, el miedo, la búsqueda de aprobación, o el deseo de control. Pero cuando lo haces, descubres algo inesperado: al soltar, te liberas.

Hoy sabemos más de Biblia que nunca antes. Tenemos podcasts, conferencias, seminarios, aplicaciones… y, sin embargo, a veces nuestra vida no refleja lo que decimos creer.

Jesús no busca estudiantes de teología; busca discípulos que vivan como Él.

El discípulo no memoriza ideas: imita una vida. Y eso requiere algo que va más allá de la mente: una transformación del corazón.

Cuando Jesús dice: “Niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame” (Lucas 9.23), no habla de sacrificios dramáticos, sino de una fidelidad cotidiana. Negarse a uno mismo es elegir amar cuando cuesta, servir cuando nadie ve, perdonar cuando duele.

El Ejército de Salvación entiende bien esta diferencia. Sus soldados no solo firman una declaración de fe: asumen un pacto de vida. El discipulado, para ellos, no es teoría… es práctica. Es la teología convertida en biografía.

Un día, un joven se acercó a Jesús con la mejor de las preguntas: “¿Qué debo hacer para tener vida eterna?” Jesús lo miró con ternura, pero también con verdad: “Vende todo lo que tienes… y sígueme.” (Marcos 10.21)

El joven se fue triste. No porque fuera malo, sino porque no podía soltar. Y ahí está la gran prueba del discipulado: ¿qué cosa, si Jesús te la pidiera hoy, te costaría dejar?

El discipulado no es “gracia barata”. Requiere renuncias reales: ego, orgullo, comodidad, posesiones, control. Pero a cambio, ofrece lo que ningún tesoro puede comprar: una vida libre, plena y significativa.

Los primeros salvacionistas entendieron esto tan bien que vivían con lo justo, sirviendo a los más pobres, convencidos de que su recompensa no estaba en la tierra. Y descubrieron la paradoja del Reino: lo que se entrega, se multiplica. Lo que se pierde por Cristo, se gana en abundancia.

Seguir a Jesús no se sostiene solo con entusiasmo. Se alimenta con hábitos santos. Jesús habló de tres: dar, orar y ayunar. Tres prácticas que, lejos de ser rituales vacíos, son formas de cultivar una relación íntima con el Padre.

  • Dar, porque la generosidad nos cura del egoísmo.
  • Orar, porque el alma necesita oxígeno divino.
  • Ayunar, porque el cuerpo debe recordar que no todo lo que deseamos nos conviene.

En la tradición salvacionista, estas disciplinas no son obligaciones, sino caminos de gracia. Se practican en comunidad, se viven en silencio, se expresan en servicio. La verdadera espiritualidad no se mide por cuántas palabras usamos al orar, sino por cuánto amor ponemos al servir.

Ser discípulo siempre termina en esto: hacer discípulos. Jesús no dijo “vayan y prediquen sermones”, sino “vayan y hagan discípulos.” (Mateo 28.19)

El discipulado no se multiplica por discursos, sino por vidas. Cuando amamos sin condiciones, cuando servimos sin esperar recompensa, cuando perdonamos lo imperdonable… estamos evangelizando.

El Ejército de Salvación lo vive de una manera muy concreta: corazón a Dios, mano al ser humano. Su teología se encarna en comedores sociales, refugios, hospitales y calles. No hay separación entre fe y acción. Evangelizar es vivir de tal modo que otros sientan curiosidad por Jesús.

Jesús nunca prometió un discipulado fácil. “Todos los odiarán por causa de mi nombre, pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo.” (Marcos 13.13)

Seguirlo implica atravesar pruebas, dudas, momentos de cansancio. Pero la perseverancia es el sello del amor verdadero.

El Ejército de Salvación nació enfrentando burlas, violencia y pobreza. Sus primeros predicadores eran golpeados en las calles, pero siguieron adelante porque sabían que Dios era su fuerza. Su lema, “Sangre y Fuego”, resume la pasión del discípulo: la sangre de Cristo que redime, y el fuego del Espíritu que impulsa.

Perseverar no es resistir pasivamente: es seguir amando, sirviendo y creyendo cuando todo parece cuesta arriba. Porque quien empezó la buena obra en nosotros… la terminará (Filipenses 1.6).

El discipulado no es una etapa: es una forma de vivir. Empieza con el llamado, crece en el seguimiento, madura en la entrega y florece en la misión. Cada paso nos va moldeando hasta que un día, sin darnos cuenta, empezamos a parecernos un poco más a Jesús.

La gracia no es solo el punto de partida: es el motor del camino. No seguimos a Cristo para ganarnos su amor; lo seguimos porque ya lo hemos recibido. Y esa gracia nos empuja a vivir con propósito, humildad y esperanza.

El Ejército de Salvación lo expresa con sencillez: “La santidad no nos aparta del mundo; nos envía a servirlo.” El discipulado no es aislamiento, es presencia transformadora.

El tiempo ha pasado, pero la voz sigue siendo la misma: “Ven, sígueme.”

Hoy, igual que ayer, Jesús sigue caminando entre nosotros. Nos encuentra en la rutina, en la duda, en la prisa, y nos invita a confiarle la dirección de nuestra vida. Responder a ese llamado es decirle “sí” cada día. No un sí perfecto, sino uno perseverante.

Seguirlo es vivir en clave de Reino:

  1. Arrepentirse y creer.
  2. Seguir y obedecer.
  3. Aprender e imitar.
  4. Rendirse y servir.
  5. Orar y actuar.
  6. Ir y compartir.
  7. Perseverar y confiar.

Al final, el discipulado no se trata de hacer más cosas para Dios, sino de ser más como Cristo.

Es un camino de gracia, sostenido por el Espíritu, vivido en comunidad y destinado a la gloria.

El Reino está cerca. El tiempo es ahora. Ven y síguelo. Amén.


Sígueme
Discipulado cristiano
Ejército de Salvación
Regrese a la página principal

Escucha y obedece – La formación espiritual en Deuteronomio 6

Escucha y obedece – La formación espiritual en Deuteronomio 6 es una prédica cristiana sobre la importancia de la educación cristiana.

Vea este vídeo en nuestro canal de YouTube

El capítulo 6 del libro de Deuteronomio presenta uno de los textos más significativos de toda la Escritura hebrea: el Shemá, una afirmación contundente sobre la unicidad de Dios y el llamado al amor absoluto hacia el único y sabio Dios. Este pasaje no solo constituye la base teológica del monoteísmo judío, sino que también ofrece una profunda reflexión sobre el rol de la educación religiosa y la formación espiritual en la comunidad de fe.

La declaración “Oye, Israel: el Señor nuestro Dios, el Señor es uno” no es solo una confesión doctrinal, sino una invitación a la obediencia amorosa. La palabra hebrea “shemá” implica tanto escuchar como obedecer, estableciendo así un vínculo inseparable entre fe y práctica. Este llamado a amar a Dios “con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas” (Dt 6.5) se convierte en el gran mandamiento que Jesús mismo retoma en los Evangelios (Mateo 22.37-40), confirmando su vigencia en la ética cristiana.

Vea este vídeo en nuestro canal de YouTube

Pero este amor no puede quedar en la interioridad del creyente. Deuteronomio 6 nos exhorta a repetir estas palabras constantemente, a enseñar a las nuevas generaciones, a integrarlas en la cotidianidad del hogar y del camino. Esta pedagogía de la fe no se limita a la transmisión de conocimiento, sino que apunta a una formación integral que abarca la mente, el corazón y las acciones. La repetición diaria, los símbolos visibles en las manos, los ojos y las puertas (vv. 6-9), subrayan la centralidad de la Palabra en todos los aspectos de la vida.

En un mundo marcado por la fragmentación y el olvido espiritual, este pasaje bíblico nos recuerda que la verdadera fidelidad a Dios se cultiva desde la infancia, mediante una educación que narra la historia de la salvación, transmite los mandamientos divinos y forma personas capaces de amar a Dios y al prójimo. En definitiva, Deuteronomio 6 nos convoca a formar creyentes firmes, que vivan una fe encarnada, coherente y comunitaria.

Palabras clave: #EducacióncristianaenlaBiblia #ShemaIsrael #Deuteronomio6 #AmarásalSeñortuDios #Formaciónespiritualdenuevasgeneraciones #elgranmandamiento

Escucha y obedece
Y repetirás estas palabras
Formación espiritual
Discipulado cristiano
Educación cristiana
Shema
Escucha Israel

Un mensaje a las naciones – Mateo 28.16-20

Un mensaje a las naciones es un sermón sobre misión y discipulado, en clave postcolonial, sobre Mateo 28.16-20, el texto conocido como “La Gran Comisión”.

Vea este sermón en nuestro canal de YouTube.

Texto: Mateo 28.16-20 

Idea central: Dios llama a la Iglesia a llevar las buenas nuevas de salvación en Cristo a todas las comunidades del mundo.

Área: Evangelización

Propósito: Animar a la iglesia a evangelizar el mundo y a discipular a los nuevos creyentes.

Lógica: Deductiva 

Diseño: Expositivo 

Introducción

Hace unos años estaba escuchando la radio, donde había un debate sobre la vida y la muerte. Algunas personas hablaban a favor o en contra de la reencarnación. Entonces uno de los oyentes dijo: “Creeré el día que alguien regrese de la muerte y me diga si hay cielo o infierno”.

Esas palabras me llevaron a pensar en Jesús, quien venció la muerte con poder al resucitar de entre los muertos. Específicamente, mi mente se remontó a Mateo 28.16 al 20, que dice: 

Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. 17 Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. 18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

En este pasaje hay tres puntos clave:

  • Toda potestad ha sido dada a Jesús.
  • Dios nos ha enviado a bautizar a todas las naciones.
  • Dios nos llama a enseñarle a los nuevos creyentes todo lo que nos ha mandado.

La pregunta que se impone es: ¿Cómo el Imperio Romano tomó esas palabras? ¿Las vieron con un acto revolucionario o como una ofensa a la majestad del Emperador? ¿En qué lugar quedó la Iglesia ante el Imperio?

Puntos a desarrollar

1. Jesús tiene toda potestad sobre cielo y tierra

  • De acuerdo a los criterios del mundo, Roma, su ejército y sus lacayos tenían todo el poder en sus manos. Sin embargo, Jesús afirma en Mateo 28.18 que tiene toda “potestad”, es decir, toda autoridad sobre los cielos y la tierra. ¿Hay algún elemento que pruebe la veracidad de las palabras de Jesús?
  • La transformación que experimentaron los discípulos de Jesús es la mayor prueba de la potestad de Jesucristo sobre los cielos y la tierra. Los mismos once discípulos que huyeron, se escondieron y hasta negaron conocer a Jesús en el día de su crucifixión, son los mismos hombres que se revelan públicamente como mensajeros del Evangelio en el día de Pentecostés (véase Hechos 2). Más aún, la historia de la Iglesia nos enseña que todos ellos estuvieron dispuestos a dar su vida por Cristo. Esa transformación es evidencia clara de la autoridad y el poder de Jesús, el Cristo.
  • Aquí vemos que, a pesar de todos los horrendos sufrimientos que Jesús padeció a manos de las autoridades terrenales, el Cristo resucitado reclama la potestad universal. Se identifica como el misericordioso Señor de la Gracia, del perdón y de la redención. Como dice Filipenses 2.5-11: 

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Esto nos muestra su gran dominio y potestad. 

2. Dios llama a la Iglesia a bautizar personas de todas las naciones

  • En el texto bíblico, “naciones” es la traducción de “ethnos”. Por lo tanto, el texto se refiere a los grupos étnicos no-judíos. De este modo, la fe cristiana, que comenzó como una secta judía, se expande a todas las naciones.
  • Recordemos que el bautismo cristiano surge de los rituales de purificación del judaísmo, según aparecen en las leyes del Antiguo Testamento. De este modo, se expande un ritual nacional para convertirse en un ritual global, que debe llevarse a cabo en todas partes del mundo. Esto explica la oposición del judaísmo normativo a la naciente fe cristiana.
  • Por lo tanto, la fe cristiana en sus inicios sufrió oposición tanto del liderazgo romano como del judío. Visto con ojos humanos, obedecer el mandato de Jesús parecía un suicidio. Sin embargo, la Iglesia de Jesucristo perseveró en la fe y pudo crecer aún entre tanta oposición. Hoy el Imperio Romano no existe, pero la Iglesia Cristiana sigue adelante.

3. Dios llama a la Iglesia a enseñarle a mundo a obedecer las palabras de Jesús.

  • Jesús nos ordena enseñarle al mundo todo lo que nos legó. Esto nos lleva necesariamente a Juan 15.26-27, donde encontramos toda una porción sobre el Espíritu Santo, cuya tarea es precisamente recordarnos las enseñanzas de Jesús. El texto dice:

Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. 27 Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

  • Así que no estamos solos, sino que la divina presencia de Jesús nos guía a través del Espíritu Santo a compartir las buenas noticias de salvación con toda la humanidad. Este mensaje no es solo para los nuestros, ni para las personas que se parecen a nosotros. Por el contrario, es para toda la humanidad, sin importar lengua, pueblo o nación.
  • El libro de Apocalipsis también afirma esta esperanza. De acuerdo a Apocalipsis 7.9-10, Juan pudo contemplar en visión la Iglesia al final de los tiempos. ¡Y esa Iglesia era multicultural!

Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; 10 y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.

Conclusión

Desde nuestros tempranos años escolares, aprendimos que hay asignaciones que debemos satisfacer. Esas tareas nos ayudan a cumplir con las responsabilidades estudiantiles.

Del mismo modo, Jesús le ha dado una asignación u ordenanza a la Iglesia; una tarea que debemos cumplir: evangelizar al mundo. Dios nos llama a hacer discípulos de todas las naciones, a bautizarles y a educarles en la fe en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

No debemos permitir que el miedo nos cohiba. Debemos dejar a un lado el temor a fracaso y el miedo a ser rechazados. Nuestra tarea no es convencer a la humanidad, sino proclamarles el mensaje del evangelio de Jesucristo. 

Por lo tanto, acerquémonos al Señor y consagremos nuestras vidas a Dios, quien nos dará la valentía necesaria para cumplir con la Gran Comisión que nos ha encomendado. Si Aquel que tiene todo poder, toda autoridad y todo dominio nos envía, ¿por qué temer?

Un mensaje a las naciones
la gran comision
Mateo 28.16-20

La Cena del Señor (1 Corintios 11.23-26)

La Cena del Señor es el título de la meditación presentada en este Encuentro de Adoración y Predicación del Movimiento La Red.

Nuestro Señor Jesucristo dejó dos ordenanzas: el bautismo y la Cena del Señor. Distintos movimientos cristianos usan distintos nombres para referirse a la Cena, tales como la «Santa Comunión» o la «Eucaristía». La mayor parte de las congregaciones protestantes celebran la Comunión, pero no con la misma regularidad.

Las tradiciones más antiguas y la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) celebran la Santa Comunión todos los domingos. Otras la celebran una vez al mes y aún otras una vez cada tantos meses. De todos modos, la Cena del Señor es el otro acto mediante el cual afirmamos nuestro pacto con Dios.

La Cena del Señor – Vídeo

Prediquemos Podcast – Audio

Lectura bíblica – 1 Corintios 11.23-26

Yo recibí del Señor lo mismo que les he enseñado a ustedes: Que la noche que fue entregado, el Señor Jesús tomó pan, 24 y que luego de dar gracias, lo partió y dijo: «Tomen y coman. Esto es mi cuerpo, que por ustedes es partido; hagan esto en mi memoria.» 25 Asimismo, después de cenar tomó la copa y dijo: «Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre;hagan esto, cada vez que la beban, en mi memoria.» 26 Por lo tanto, siempre que coman este pan, y beban esta copa, proclaman la muerte del Señor, hasta que él venga.

Instrucciones

1. Dele “Like/Me Gusta” a esta publicación y compártala en sus redes sociales.

2. Suscrí­base a nuestro canal de YouTube, donde podrá ver y escuchar centenares de sermones y conferencias. No olvide oprimir la campanita para recibir las notificaciones inmediatamente.

3. Siga al Dr. Pablo A Jimenez Rojas en Facebook, Instagram y Twitter (drpablojimenez en todas las plataformas)

4. Compre los libros del Dr. Jiménez por medio de su tienda cibernética: AMAZON.

Regrese a la página principal

El bautismo (Romanos 6.3-11)

El bautismo, una de las ordenanzas que Jesucristo le dejó a su Iglesia, es el tema de la meditación presentada en este Encuentro del Movimiento La Red.

¿Cuál es nuestra visión del bautismo? Nosotros entendemos que el bautismo es principalmente un testimonio de fe. Esto es, el bautismo es parte de la respuesta del creyente al amor de Dios manifestado en Jesucristo. El bautismo es expresión y sello de lo que ocurre en el corazón del creyente.

El bautismo – Vídeo

Prediquemos Podcast – Audio

Lectura bíblica – Romanos 6.3-11)

¿No saben ustedes que todos los que fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Porque por el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, para que así como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva. Porque si nos hemos unido a Cristo en su muerte, así también nos uniremos a él en su resurrección. Sabemos que nuestro antiguo yo fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido liberado del pecado. Así que, si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él. Sabemos que Cristo resucitó y que no volverá a morir, pues la muerte ya no tiene poder sobre él.10 Porque en cuanto a su muerte, murió al pecado de una vez y para siempre; pero en cuanto a su vida, vive para Dios. 11 Así también ustedes, considérense muertos al pecado pero vivos para Dios en Cristo Jesús, nuestro Señor.

Instrucciones

  • Dele “Like/Me Gusta” a este episodio y compártalo en sus redes sociales.
  • Suscrí­base a nuestro canal de YouTube, donde podrá ver y escuchar centenares de sermones y conferencias. No olvide oprimir la campanita para recibir las notificaciones inmediatamente.
  • Siga al Dr. Pablo A Jimenez Rojas en Facebook, Instagram y Twitter (drpablojimenez en todas las plataformas)
  • Compre los libros del Dr. Jiménez por medio de su tienda cibernética: AMAZON.
Regrese a la página principal

Lo que creemos (Efesios 4.1-6)

Lo que creemos (Efesios 4.1-6) es el título de la reflexión presentada en este Encuentro de Adoración y Predicación del Movimiento La Red.

Efesios 4.1-6 es una de las secciones más importantes de la carta a los Efesios. En este texto, Pablo resume las creencias más importantes de la fe cristiana. Los vv. 4 al 6 contienen un corto poema que los primeros cristianos probablemente usaban para memorizar los puntos básicos de la fe.

El texto afirma que la fe cristiana confiesa tener un solo «cuerpo», es decir, una sola iglesia que es el «cuerpo» de Cristo. Hay un sólo Espíritu Santo, sólo una esperanza de salvación, sólo un Señor Jesucristo, sólo una fe cristiana, sólo un bautismo, y sólo un Dios. Este Dios es el creador del mundo que gobierna toda la humanidad.

Lo que creemos – Vídeo

Lo que creemos – Prediquemos Podcast – Audio

Lectura bíblica: Efesios 4.1-6

Yo, que estoy preso por causa del Señor, les ruego que vivan como es digno del llamamiento que han recibido, y que sean humildes y mansos, y tolerantes y pacientes unos con otros, en amor. Procuren mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. Así como ustedes fueron llamados a una sola esperanza, hay también un cuerpo y un Espíritu, un Señor, una fe, un bautismo, y un Dios y Padre de todos, el cual está por encima de todos, actúa por medio de todos, y está en todos.

Instrucciones

  • Dele “Like/Me Gusta” a esta publicación y compártala en sus redes sociales. Suscríbase libre de costo a nuestra página web.
  • Suscrí­base a nuestro canal de YouTube por medio de www.drpablojimenez.tv, donde podrá ver y escuchar centenares de sermones y conferencias. No olvide oprimir la campanita para recibir las notificaciones inmediatamente.
  • Siga al Dr. Pablo A Jimenez Rojas en Facebook, Instagram y Twitter (drpablojimenez en todas las plataformas)
  • Compre los libros del Dr. Jiménez por medio de su tienda cibernética: AMAZON.
Lo que creemos (Efesios 4.1-6)
Regrese a la página principal

La oración es alimento (Mateo 6.7-13)

La oración es alimento es el título de la prédica cristiana basada en Mateo 6.7-13 que presentamos en este Encuentro del Movimiento La Red.

Una de las cosas más importantes para el crecimiento espiritual es cultivar una vida de oración y comunión con Dios. Sin embargo, muchas personas dicen que no saben orar. Conociendo esto, Jesús nos dejó una oración modelo, una oración que nos enseña cómo debemos orar. Esa oración modelo es el Padre Nuestro. Se encuentra en Mateo 6:9-13 y en Lucas 11:1-4. En ambas ocasiones, Jesús le dice a sus discípulos que deben orar siguiendo el modelo detallado a continuación.

La oración es alimento – Vídeo

Audio – Prediquemos Podcast

Lectura bíblica – Mateo 6.7-13 (RVR 1960)

Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. 14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Instrucciones

  • Dele “Like/Me Gusta” a esta publicación y compártala en sus redes sociales.
  • Suscrí­base a nuestro canal de YouTube, donde podrá ver y escuchar centenares de sermones y conferencias. No olvide oprimir la campanita para recibir las notificaciones inmediatamente.
  • Siga al Dr. Pablo A Jimenez Rojas en Facebook, Instagram y Twitter (drpablojimenez en todas las plataformas).
  • Compre los libros del Dr. Jiménez por medio de su tienda cibernética: AMAZON y de su página en Shopify: SHOPIFY.
Regrese a la página principal