Sobre las luchas generacionales

Sobre las luchas generacionales es una meditación sobre las dinámicas congregacionales y la mediación de conflicto.

Las luchas generacionales en la Iglesia son tan comunes como inevitables. Algunas personas desean quedarse en el pasado, pensando que todo lo novedoso es pecado. Otras quieren desechar el pasado, considerando que solo lo nuevo es bueno.

Josué 4.1-7 nos muestra otro camino, pues enseña que es necesario honrar el pasado para proyectarse al futuro con seguridad y esperanza. 

Suscríbase a este podcast por medio de www.prediquemos.com

Visite www.drpablojimenez.com 

Suscrí­base a este podcast por medio de iTunes, para dispositivos Apple: https://itunes.apple.com/us/podcast/prediquemos/id1358157330?mt=2 

Suscrí­base a nuestro canal de YouTube, donde podrá ver y escuchar centenares de sermones y conferencias: http://www.youtube.com/user/drpablojimenez

Escuche Prediquemos en Spotify: https://open.spotify.com/show/1JqEInrAUgNunx0nfyKc9l

Para comprar los libros del Dr. Jiménez acceda a: http://drpablojimenez.com/libros/

sobre las luchas generacionales

El Apocalipsis habla a la Iglesia

El Apocalipsis habla a la Iglesia es una meditación sobre la misión delegada por Dios a la Iglesia, basada en Apocalipsis 7.9-13.

9 Después de esto vi aparecer una gran multitud compuesta de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas. Era imposible saber su número. Estaban de pie ante el trono, en presencia del Cordero, y vestían ropas blancas; en sus manos llevaban ramas de palma, 10 y a grandes voces gritaban: «La salvación proviene de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero.» 11 Todos los ángeles estaban de pie, alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes, y delante del trono inclinaron el rostro y adoraron a Dios. 12 Decían: «¡Amén! A nuestro Dios sean dadas la bendición y la gloria, la sabiduría y la acción de gracias, y la honra, el poder y la fortaleza, por los siglos de los siglos. ¡Amén!

13 Entonces uno de los ancianos me dijo: «Y estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son? ¿De dónde vienen?» 14 Yo le respondí: «Señor, tú lo sabes.» Entonces él me dijo: «Éstos han salido de la gran tribulación. Son los que han lavado y emblanquecido sus ropas en la sangre del Cordero. 15 Por eso están delante del trono de Dios, y le rinden culto en su templo de día y de noche; y el que está sentado en el trono los protege con su presencia. 16 No volverán a tener hambre ni sed, ni les hará daño el sol ni el calor los molestará, 17 porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los llevará a fuentes de agua de vida, y Dios mismo secará de sus ojos toda lágrima.

Suscríbase a este podcast por medio de www.prediquemos.com

Visite www.drpablojimenez.com 

Suscrí­base a este podcast por medio de iTunes, para dispositivos Apple: https://itunes.apple.com/us/podcast/prediquemos/id1358157330?mt=2 

Suscrí­base a nuestro canal de YouTube, donde podrá ver y escuchar centenares de sermones y conferencias: http://www.youtube.com/user/drpablojimenez

Escuche Prediquemos en Spotify: https://open.spotify.com/show/1JqEInrAUgNunx0nfyKc9l

Para comprar los libros del Dr. Jiménez acceda a: http://drpablojimenez.com/libros/

El Apocalipsis habla a la iglesia

Pelear con Dios

La palabra griega que traducimos como “paz” es el vocablo “eirene”. A diferencia del hebreo “shalom”, que significa “paz como bienestar general”, “eirene” significa “paz como el final o la ausencia de conflicto”. Sobre esta base, la reflexión explora el significado de Romanos 5.1, afirmando que alcanzamos la paz cuando dejamos de luchar contra Dios. 

5.1Así, pues, justificados por la fe tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, 2por quien tenemos también, por la fe, acceso a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos regocijamos en la esperanza de la gloria de Dios. 3Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en los sufrimientos, porque sabemos que los sufrimientos producen resistencia, 4la resistencia produce un carácter aprobado, y el carácter aprobado produce esperanza. 5Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.

Suscríbase a este podcast por medio de www.prediquemos.com

Visite www.predicar.net

Visite www.drpablojimenez.com 

Suscrí­base a este podcast por medio de iTunes, para dispositivos Apple: https://itunes.apple.com/us/podcast/prediquemos/id1358157330?mt=2 

Suscríbase a este podcast por medio de Stitcher, para dispositivos Androide: http://www.stitcher.com/s?fid=177200

Suscrí­base a nuestro canal de YouTube, donde podrá ver y escuchar centenares de sermones y conferencias: http://www.youtube.com/user/drpablojimenez

Escuche Prediquemos en Spotify: https://open.spotify.com/show/1JqEInrAUgNunx0nfyKc9l

Para comprar los libros del Dr. Jiménez acceda a: http://drpablojimenez.com/libros/

Para información sobre la Maestría en Artes en Liderazgo Cristiano en español del Seminario Teológico Gordon-Conwell, visite: https://gordonconwell.instructure.com/courses/1264 

Cuando falta poder de Dios

Un sermón sobre Marcos 1.21-28, el primer milagro que ocurre en Marcos, enfocando en lo que ocurre en una comunidad de fe cuando falta el poder de Dios.

Suscríbase a este podcast por medio de www.prediquemos.com

Visite www.predicar.net & www.drpablojimenez.com 

Suscrí­base a este podcast por medio de iTunes, para dispositivos Apple: https://itunes.apple.com/us/podcast/prediquemos/id1358157330?mt=2 

Suscríbase a este podcast por medio de Stitcher, para dispositivos Androide: http://www.stitcher.com/s?fid=177200

Suscrí­base a nuestro canal de YouTube, donde podrá ver y escuchar centenares de sermones y conferencias: http://www.youtube.com/user/drpablojimenez

Escuche Prediquemos en Spotify: https://open.spotify.com/show/1JqEInrAUgNunx0nfyKc9l

Para comprar los libros del Dr. Jiménez acceda a: http://drpablojimenez.com/libros/

Para información sobre la Maestría en Artes en Liderazgo Cristiano en español del Seminario Teológico Gordon-Conwell, visite: https://gordonconwell.instructure.com/courses/1264 

Cuando falta poder de Dios
Cuando falta poder de Dios

Las ocho ansiedades que afectan a la sociedad postmoderna

Thomas Bandy, un teólogo pastoral experto en el tema del crecimiento de la Iglesia,  ha hecho un estudio sociológico muy profundo sobre las necesidades espirituales de las sociedades postmodernas. 

Aunque toda clasificación puede ser arbitraria, Bandy sugiere que podemos identificar ocho tipos de problemas que causan ansiedad o angustia espiritual en el mundo contemporáneo. Estas son:

  1. El abandono
  2. La soledad
  3. El vacío 
  4. La falta de sentido
  5. El destino
  6. La muerte
  7. La culpa 
  8. Y la vergüenza

En este episodio analizamos en detalle cada una de estas ansiedades, sus consecuencias y sus implicaciones ministeriales.

Suscríbase a este podcast por medio de www.prediquemos.com

Visite www.predicar.net

Visite www.drpablojimenez.com 

Suscrí­base a este podcast por medio de iTunes, para dispositivos Apple: https://itunes.apple.com/us/podcast/prediquemos/id1358157330?mt=2 

Suscríbase a este podcast por medio de Stitcher, para dispositivos Androide: http://www.stitcher.com/s?fid=177200

Suscrí­base a nuestro canal de YouTube, donde podrá ver y escuchar centenares de sermones y conferencias: http://www.youtube.com/user/drpablojimenez

Escuche Prediquemos en Spotify: https://open.spotify.com/show/1JqEInrAUgNunx0nfyKc9l

Para comprar los libros del Dr. Jiménez acceda a: http://drpablojimenez.com/libros/

¿Qué busca la gente que visita una Iglesia por primera vez?

¿Qué está buscando la gente que viene por primera vez a nuestras Iglesias? 

Y si digo “por primera vez”, es porque los estudios sociológicos nos indican que dos de cada tres personas menores de 38 años se criaron fuera de la fe.

  • Nunca han visitado una iglesia con regularidad.
  • Nunca han leído la Biblia en detalle.
  • Nunca han tenido una tradición religiosa.

Aún así se acercan a la iglesia, buscando algo. La pregunta es: ¿Qué están buscando?

Las Generaciones del Milenio, aquellas personas nacidas a partir del 1982, tienen un profundo interés en la espiritualidad. A diferencia de sus padres y de sus abuelos, saben que el racionalismo no es la respuesta a los misterios de la vida.

Por esta razón, están abiertas a explorar prácticas espirituales que puedan enriquecer su vida. Nótese que dije “prácticas espirituales”, porque la mayoría de las personas que pertenecen a estas generaciones no se criaron en la fe de Jesucristo. Por eso, están abiertas a explorar el budismo, la astrología y hasta el wiccanismo.

Claro está, con el tiempo se dan cuenta que esas formas alternas de espiritualidad no pueden responder a los problemas fundamentales de sus vidas. Así que eventualmente llegan a la iglesia, buscando la respuesta definitiva a su inquietud espiritual. 

Así que pregunto por tercera vez: ¿Qué está buscando la gente inquieta espiritualmente que visita nuestras Iglesias por primera vez?

La respuesta es muy sencilla: Poder.

  • Están buscando una fuente de poder que les ayude a enfrentar los problemas de la vida.
  • Están buscando una fuente de poder que les conduzca a una transformación espiritual.
  • Están buscando una fuerza espiritual superior que les dé poder para vivir. 

Cómo hacer ilustraciones para sermones

Un ensayo que ofrece consejos prácticos para la elaboración de ilustraciones para sermones, por el Dr. Pablo A. Jiménez.

Una ilustración es una anécdota o una historia que desarrolla, aclara o apoya una de las ideas presentadas en un sermón. También se consideran como «ilustraciones» el uso de símiles, metáforas, analogías, alegorías, ejemplos, poemas, y testimonios, entre otros recursos literarios y figuras de construcción.

Una ilustración efectiva debe ser tan clara que no necesite mayores explicaciones. Las ilustraciones demasiado complejas o complicadas no tienen utilidad alguna. A menos que usted tenga una enorme capacidad para explicar temas complejos, no emplee ilustraciones que hablen de asuntos científicos o técnicos, tales como la electricidad o la medicina. Una buena ilustración debe aclarar una idea; una mala ilustración confunde, aburre o distrae.

Todo sermón debe tener, por lo menos, una ilustración, anécdota o una historia que aclare o ejemplifique su mensaje. Es común encontrar libros que recogen cientos de ilustraciones para sermones. En términos generales, estos libros son de poca utilidad por dos razones fundamentales. Por un lado, estas historias, anécdotas y citas son tan conocidas que la mayor parte de nuestra feligresía ya las ha escuchado anteriormente. Por otro lado, muchas de estas historias hacen referencia a la historia y la literatura europea o estadounidense. Por esta razón, gran parte de nuestra feligresía no las puede comprender a cabalidad.

Visite www.drpablojimenez.tv en YouTube

En el pasado, era común usar escenas de la literatura universal como ilustraciones para sermones. Por ejemplo, quienes predicaban citaban las obras de Cervantes, Shakespeare o de Calderón de la Barca. Sin embargo, es difícil hacer este tipo de referencias literarias en la actualidad sin darle al predicador un aire de superioridad, pues la mayor parte de la gente no conoce las novelas y las obras de teatro que hoy se consideran como «clásicos» de la literatura. Por lo tanto, si usa ilustraciones tomadas de la literatura, asegúrese que la audiencia comprenda adecuadamente su contenido.

Podemos encontrar una nueva fuente de ilustraciones para la predicación en las películas de cine y los programas de televisión. Sin embargo, es necesario evitar referencias a los productos culturales que puedan distraer a la audiencia, sobre todo a películas y a programas de televisión no tienen la dignidad que merece el púlpito cristiano. Nunca cite materiales chabacanos.

En conclusión, la mejor opción es que la persona que predica escriba sus propias ilustraciones, haciendo referencias claras que sean comprensibles para la congregación. En el proceso, evite el error de hablar de su vida privada, publicando las interioridades de su vida familiar. Busque historias, anécdotas y citas que ayuden a su congregación a recordar los puntos principales de su sermón.

Cómo hacer ilustraciones para sermones
Vea nuestra página de teoría homilética.

Tenga expectativas altas

Uno de los mejores consejos de Stephen R. Covey, en su libro Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, es «Comience con el fin en mente». ¿Podemos aplicar este consejo a la predicación?

Antes de planear un viaje, es necesario tener claro el destino de nuestra travesía. ¿A dónde queremos llegar? En gran medida, el destino determina los detalles del viaje.

Del mismo modo, el propósito de nuestro sermón determina detalles tan importantes como su diseño, su estructura y hasta su duración. Por lo tanto, es crucial plantearnos varias preguntas antes comenzar a escribir un bosquejo o un manuscrito de sermón: ¿Cuál es el propósito de este sermón? ¿A dónde queremos llegar? 

Otra manera de plantear la pregunta es la siguiente: Si la audiencia tomara en serio el contenido de nuestro sermón, ¿cómo debería reaccionar? ¿Qué deseamos que ocurra en respuesta a este sermón?

Tener expectativas altas es crucial para la efectividad de nuestra predicación. Debemos subir al púlpito esperando que Dios haga algo especial en la vida de cada oyente. Si creemos que la palabra de Dios es viva y eficaz, debemos esperar que ocurran eventos extraordinarios en respuesta a la predicación.

Escuchen lo que dice Isaías 55.10-11 (RVC) sobre la efectividad de la palabra de Dios:

Así como la lluvia y la nieve caen de los cielos, y no vuelven allá, sino que riegan la tierra y la hacen germinar y producir, con lo que dan semilla para el que siembra y pan para el que come, así también mi palabra, cuando sale de mi boca, no vuelve a mí vacía, sino que hace todo lo que yo quiero, y tiene éxito en todo aquello para lo cual la envié.

La Palabra de Dios «no vuelve vacía» por que es efectiva, como enseña Hebreos 4.12 (RVC):

La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que las espadas de dos filos, pues penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Por lo tanto, si en verdad creemos en la efectividad de la Palabra divina, debemos diseñar nuestros sermones con plena confianza en Dios. Tengamos expectativas altas para cada sermón, sabiendo que Dios tiene tanto el poder como el deseo de bendecirnos, en el nombre de Jesús. AMÉN

Comience con el fin en mente
Prediquemos
Prediquemos

Justo González y su aporte a la predicación hispana

Escuche esta entrevista al Dr. Justo L. González, hablando sobre su vida como teólogo, predicador y mentor.

Suscríbase a este podcast por medio de www.prediquemos.com

Visite www.predicar.net

Visite www.drpablojimenez.com 

Conozca la Asociación para la Educación Teológica Hispana (AETH): www.aeth.org

Compre libros del Dr. González:

Otros enlaces importantes

Suscrí­base a este podcast por medio de iTunes, para dispositivos Apple: https://itunes.apple.com/us/podcast/prediquemos/id1358157330?mt=2 

Suscríbase a este podcast por medio de Stitcher, para dispositivos Androide: http://www.stitcher.com/s?fid=177200

Suscrí­base a nuestro canal de YouTube, donde podrá ver y escuchar centenares de sermones y conferencias: http://www.youtube.com/user/drpablojimenez

Escuche Prediquemos en Spotify: https://open.spotify.com/show/1JqEInrAUgNunx0nfyKc9l

Para comprar los libros del Dr. Jiménez acceda a: http://drpablojimenez.com/libros/

Para información sobre la Maestría en Artes en Liderazgo Cristiano en español del Seminario Teológico Gordon-Conwell, visite: https://gordonconwell.instructure.com/courses/1264 

Justo L Gonzalez
Prediquemos
Prediquemos

¿Son seres humanos?

El ensayo titulado “¿Son seres humanos?” critica la deshumanización que sustenta la discriminación y la violencia.


Jesús de Nazaret se distinguió tanto por sus enseñanzas como por su práctica de la fe. 

  • Sí, Jesús era un gran maestro.
  • Sí, Jesús hablaba con autoridad sobre temas espirituales,
  • Sí, Jesús hacía milagros que maravillaban aún a sus enemigos.

Empero, también se distinguió por la manera tan sencilla y directa como se relacionaba con todo tipo de personas, aún con aquellas que la sociedad no consideraba como plenamente humanas.

Ya sé, probablemente  le confundí al decir «plenamente humanas». ¿Qué quiero decir con esta enigmática frase?

En el mundo antiguo, donde se practicaba la esclavitud, la servidumbre y el vasallaje, los filósofos debatían si las personas que pertenecían a las capas más bajas de la sociedad eran humanas. Por ejemplo, se debatía si los esclavos tenían alma. Del mismo modo, se debatía la plena humanidad de quienes padecían enfermedades crónicas, ya que se veían como personas asediadas por las fuerzas de la muerte. Por ejemplo, en las sociedades judías del tiempo de Jesús se debatía si un leproso todavía era un hombre, al punto que algunos rabinos afirmaban que era un «muerto que todavía caminaba».

Cuando estudiamos los Evangelios de Jesús tenemos que «leer entrelíneas» para ver las consecuencias prácticas de este debate. Sin embargo, los estragos sociales causados por esta discusión filosófica son claros:

  • Se cuestionaba la plena humanidad de la mujer.
  • Se cuestionaba la plena humanidad de las personas extranjeras.
  • Se cuestionaba la plena humanidad de las personas sometidas a la esclavitud y a la servidumbre.
  • Se cuestionaba la plena humanidad de las personas enfermas, particularmente de quienes padecían enfermedades crónicas o incurables.
  • Y se cuestionaba la plena humanidad de aquellas personas consideradas como «pecadoras» por el judaísmo rabínico.

Jesús de Nazaret, como un buen hombre judío, conocía todas estas trabas sociales. Sabía que, dependiendo de factores tales como el género, la condición de salud, el empleo, el trasfondo religioso y hasta la etnicidad, una persona judía podía ser catalogada como alguien con «mancha leve» o «mancha grave». Jesús sabía que había personas «intocables» en la sociedad, tales como los leprosos, las prostitutas y los recaudadores de impuestos para el opresivo Imperio Romano.

Aún sabiendo todo esto, Jesús toma la opción de transgredir las barreras sociales, relacionándose con todas aquellas personas que la sociedad de su época consideraba como inferiores, sub-humanas o «subalternas».

  • Jesús se relacionaba con mujeres (véase Lucas 10.38-42), hablando con ellas en público (véase Juan 4.1-42) y hasta aceptándolas como discípulas (véase Lucas 8.1-3).
  • Jesús se relacionaba con personas extranjeras (véase Lucas 17 .11-19; Mateo 2.1-12 & 19-20), aún con mujeres de otros países (véase Mateo 15.21-28) y hasta con militares romanos (véase Lucas 7.1-10).
  • Jesús se relacionaba con los esclavos y con los siervos que formaban la masa del pueblo. De hecho, los vocablos «siervo», «pobre» y «esclavo», en conjunto, aparecen más de 100 veces en los Evangelios. 
  • Jesús se relacionaba con personas enfermas (véase Marcos 1.32-34), aún con quienes padecían condiciones terribles que no tenían tratamiento ni cura (véase Marcos 1.40-45 y sus textos paralelos, Lucas 7.11-17, Juan 5.1-15, 9.1-12 & 11.38-44).
  • Jesús se relacionaba con personas consideradas como «pecadoras» (véase Mateo 9.9-13), al punto que era llamado «amigo de pecadores» (véase Mateo 11.19).

Jesús se relacionaba con personas de todas las capas sociales, sin tomar en consideración las «manchas» que la sociedad usara para catalogarlas. Jesús se relacionaba con hombres y mujeres; con personas enfermas y sanas; con ricos y pobres; con personas empleadas y desempleadas; con esclavos y libres; con personas judías y extranjeras; con amigos y hasta con enemigos.

En resumen: Jesús se relacionaba hasta con las personas que la sociedad consideraba «intocables». Para decirlo de manera positiva: Jesús afirmó la plena humanidad de toda persona, aún de aquellas rechazadas por la sociedad.

¿Por qué la actitud de Jesús ante los demás es tan importante? Porque todo movimiento que fomenta el odio, la discriminación y el rechazo niega la plena humanidad del «otro» para justificar sus acciones. Por ejemplo:

  • Los europeos que conquistaron América negaron la humanidad de las comunidades indígenas.
  • Los promotores del movimiento esclavista negaron la humanidad de las comunidades africanas.
  • Y el movimiento Nazi negó la humanidad de las comunidades judías, entre muchas otras. 

Esta corta lista recalca una gran verdad: Los movimientos políticos y sociales que fomentan el odio cuestionan la humanidad de los demás para justificar tanto sus discursos como sus actos de violencia.

El racismo que nos divide hoy también está predicado sobre la negación de la humanidad del «otro». El odio que consume a las personas racistas les lleva a justificar el maltrato de niños y niñas; de hombres y mujeres; y de ancianos y ancianas.

Esto me lleva a plantear respetuosamente una serie de preguntas:

  • El feto que se desarrolla saludablemente en el vientre de una madre, ¿es un ser humano?
  • La niña que cruzó la frontera entre Estados Unidos y México de la mano de su madre, ¿es humana?
  • Y las personas adultas que entran ilegalmente a otro país, ¿son humanas?
  • El chico que está preso por haber cometido un crimen, ¿es un ser humano? 
  • La mujer reducida a practicar la prostitución por un proxeneta, ¿es humana?
  • El criminal convicto que espera la pena de muerte, ¿es un ser humano?
  • El anciano que espera la muerte en un hospicio, ¿es un ser humano? 

¿Ven que este debate no es tan fácil? Estoy seguro que algunas de mis preguntas han levantado objeciones en su mente: «Sí, son humanos, pero…» Aún las personas más liberales justifican la muerte de alguien y aún las más conservadores justifican el maltrato de alguna otra persona.

El debate es difícil, pero necesario. Tenemos que hablar de estos temas, porque tanto ustedes como yo formamos parte de sociedades que justifican el maltrato y aún la muerte de los demás, cuestionando su plena humanidad. Hablemos de estos temas con mesura, antes de que alguien decida que usted o yo no debemos vivir porque no somos seres humanos. Y, sobre todas las cosas, sigamos el ejemplo de Jesús de Nazaret, quien siempre afirmó la plena humanidad de los demás.

Vea otros ensayos sobre Teología Pastoral.